domingo, 21 de agosto de 2011

Aerolínea de bandera: Los mercenarios de la prensa

Continúa hablándose de la necesidad de una aerolínea de bandera, lo que fue uno de los ofrecimientos del hoy presidente Humala durante su campaña electoral. Era uno entre varios temas de interés nacional sobre el que los candidatos decían algo o guardaban silencio.

Sale elegido Ollanta Humala y reafirma la idea en su discurso de asunción del mando, pronunciado ante el Congreso de la República. Una cosa es que un candidato se ocupe de la aerolínea de bandera; y otra es que lo haga un presidente de la república. Entonces es hora de que se manifiesten los delincuentes y traidores a la patria de la política y los mercenarios y ladrones de los medios de comunicación, y eso hacen.

Estos malhechores exponen básicamente tres argumentos: 1) el estado peruano nada tiene que ver en una aerolínea de bandera, ni como gestor directo ni asociado a capitales privados; 2) el estado es pésimo administrador y la aerolínea de bandera sería un fracaso y se convertiría en una carga para el país; 3) si llega a formarse una aerolínea de bandera, deberá atender solamente los lugares alejados que las empresas privadas no desean cubrir; 4) si el estado crea una línea de bandera esto sería competencia desleal para Lan Chile y una pésima señal para los inversionistas extranjeros.

Las sobras para el Perú

Además de repetir la idea de que el estado es un mal administrador, lo que quieren decirnos los mencionados rateros es que en el Perú lo principal de la demanda aérea ya está cubierto, y que sería necesario que una aerolínea “de bandera” se ocupe de atender nada más que los destinos no rentables (¡con eso sería económicamente viable!, ¡hueso para el Perú, carne para Chile!).

Esto parte del supuesto de que los cielos del Perú ya tienen dueños —que, obviamente, no son peruanos— y que hay que actuar o planificar a partir de esa realidad. Consecuentemente, TACA (de Costa Rica, país no hostil al Perú) y LAN (de Chile) ocupan un espacio que ningún peruano ni gobernante peruano puede atreverse a poner en tela de juicio.

Es necesario aclarar qué entendemos en el Perú por línea de bandera. Para nosotros siempre el concepto de línea de bandera ha estado asociado a vuelos internacionales, en los que una aerolínea, literalmente, lleva los colores blanco y rojo por los cielos del mundo. Por eso para nosotros la aerolínea de bandera no era ni es la aerolínea militar que cubría destinos nacionales (vuelos de “acción cívica”) sino Aeroperú, que volaba en el Perú y en el extranjero.

Al fondo hay sitio

El tránsito en las calles y avenidas de Lima es un problema que se ha ido agravando con el tiempo, por múltiples causas. Una de ellas es que aquí la gente hace lo que quiere. Por ejemplo, alguien desea trabajar con su microbús en cualquier falsa empresa (en realidad es un nombre comercial que agrupa a propietarios individuales de microbuses) y se da con el problema de que la municipalidad de Lima no le da licencia; ante eso simplemente se va a Huarochirí o a otra provincia y consigue el permiso. Además, para que la ganancia sea mayor, no contratan choferes profesionales sino choferes con licencia de conducir falsificada, que cobran mucho menos por manejar.

Algo parecido ocurre con la aviación civil en el Perú: entra el que quiere, y si no es peruano, mejor. Así tenemos a LAN aerolínea chilena que ha convertido al Perú en su centro de operaciones (sin pasar por el Perú es dificilísimo y antieconómico que vayan a los EE. UU. y Europa). No conformes con tener una participación mayoritaria en la actividad aérea, los chilenos quieren asegurarse de que el espionaje1 les salga bien, y por eso todas las veces que pueden ponen pilotos chilenos, incluidos militares.

Es necesario poner orden, no pueden llegar al Perú con solo querer llegar; debe ponerse restricciones, urgentemente; el Perú no es una chacra sin cerco en la que todos pueden transitar pisoteando las plantas. Es urgente regular el uso de nuestro espacio aéreo e infraestructura aeroportuaria, para que sólo lleguen aviones de países no hostiles y de países de la Comunidad Andina de Naciones (CAN). Es impostergable dar fin al vergonzoso espectáculo de que aviones chilenos sean los que llevan turistas a Cuzco, Machu Picchu, Arequipa, etc., lo cual entre los extranjeros deja la impresión de que los peruanos somos un pueblo sin dignidad, que premia al Chile asesino y terrorista de la guerra, al Chile usurpador de siempre, permitiéndole traer sus aviones como si aquí no hubiese la capacidad de desarrollar aviación civil, o como si no pudiésemos invitar a aerolíneas de otros países (Canadá, Francia, la CAN, Argentina, Brasil, México, China, Australia, etc.).

Cielos abiertos y LAN

El convenio de cielos abiertos que favorece a Chile tiene defectos insalvables, empezando en su origen corrupto. En teoría, es un acuerdo que da iguales facilidades a aerolíneas peruanas en Chile y a aerolíneas chilenas en el Perú. Podemos señalar lo siguiente:

1) permite trabajar en el Perú a LAN, empresa procedente de Chile, país enemigo del Perú y permanente peligro para la seguridad nacional;

2) es absoluta e inevitablemente inequitativo, puesto que permite a los chilenos volar hacia EE. UU. y Europa, mientras que las aerolíneas peruanas más allá de Chile llegarían a la Antártida (?);

3) da una mala imagen del Perú, que aparece como facilitador del lavado de activos de un país que obtiene beneficios de los territorios que robó a Bolivia y al Perú;

4) hace aparecer al Perú como contrario y traidor a la CAN —formada por Bolivia, Perú, Ecuador y Colombia— al dar facilidades a un país ajeno2 a la CAN y que busca debilitarla.

En lo referente al punto 4) es evidente que el avance de LAN en el Perú tiene por objeto no sólo adueñarse del espacio aéreo del Perú, sino anular las posibilidades de que Bolivia, Ecuador3 y Colombia pongan a trabajar con éxito sus aerolíneas. Las empresas de aviación civil de países de la CAN sí tienen derechos en el territorio de los cuatro países; por ejemplo, desde 1991 hay cielos abiertos para los cuatro países andinos, pero esto es difícil o imposible de ejecutar con éxito mientras las empresas chilenas de aviación estén metidas en el Perú y en Ecuador.

Si de todas maneras se pudiese ver alguna lógica en un convenio de cielos abiertos Perú-Chile, entonces los aviones peruanos podrían llegar a Chile; y los aviones chilenos, al Perú (no más allá, pero vemos que se van hasta los EE. UU.).

Ollanta Humala no está a favor del Perú

Ya hemos mencionado que los malhechores de la política y de los medios de comunicación exponen razones contra la posible creación de una aerolínea de bandera del Perú, pero al hacerlo evitan mencionar a quien les paga, que es Chile, por lo cual nada dicen de LAN; no se atreven a decir “¡No toquen el dominio de LAN en el Perú!”, aunque eso es lo que se entiende. ¿Ollanta Humala tiene un mensaje distinto en este asunto? Sí, él sí ha mencionado a LAN.

En Aeronoticias del 22 de abril de 2011, refiriéndose a la utilidad de una aerolínea de bandera, informan que Ollanta Humala dijo que serviría para que “el Perú tenga mayor cobertura en el transporte aerocomercial, abaratar los pasajes y romper el monopolio de LAN. El peor enemigo de la libre competencia son los monopolios, públicos o privados, y si miramos la economía nacional vemos que se caracteriza por tener monopolios, duopolios, oligopolios, en todo”.

En estas horrorosas declaraciones, Ollanta Humala llega más lejos que otros. En forma clara aconseja a LAN que no sea tan notoria, y que tenga a bien aceptar competencia para que se legitime la presencia de los chilenos en el Perú. Él da por sentado que LAN es parte del paisaje en el Perú, y que los demás deben acomodarse a las aspiraciones de LAN. ¡Nada de defender los intereses del Perú! ¡El asunto no es “romper” el monopolio de LAN y hacerla decente con la competencia! De lo que se trata es entender que de ninguna manera LAN debe estar en el Perú, con o sin monopolio, porque procede del país enemigo, debilita y golpea la aviación civil del Perú y realiza espionaje.

Chile ha robado territorios a Bolivia y al Perú y encima dice que no le debe nada a nadie. Ayudemos a los chilenos a levantar su orgullo; démosles la oportunidad de que demuestren que su aviación civil puede alcanzar prosperidad sin parasitar a Bolivia, Perú y Ecuador. El ejercicio pleno de la soberanía en nuestro espacio aéreo peruano va a determinar la salida de la aviación civil chilena, lo cual será un excelente inicio de la armonía, ya que los vuelos de Chile a Perú y de Perú a Chile estarán a cargo de empresas de terceros países que no tengan ni un centavo de capitales peruanos o chilenos.

Como militar que es y como peruano que sirve al Perú, no a Chile, Ollanta Humala debe hacer prevalecer la posición geoestratégica del Perú y dejar que Chile resuelva sus problemas sin meterse en nuestra patria. El Perú es el lugar donde cumplen sus sueños de prosperidad los rateros chilenos, explotando y humillando a los peruanos, con la complicidad de políticos vendidos; hagamos que el Perú sea el lugar en que se cumplen los sueños de los peruanos, para lo cual es necesario limpiar la casa y librarla de las cucarachas chilenas.

¿Por qué no podemos imitar a Francia, que tiene una buena aerolínea de bandera, Air France? Debemos seguir experiencias como ésta y no a los coros pagados por Chile, que condenan a la gestión estatal como incapaz tener éxito y que sólo debe ser vista como un nido de mamones. Esperemos que el Presidente de la República deje de escuchar a los asesores que defienden los intereses de Lan y no los del Perú ¿Por qué no es una pésima señal para los inversionistas extranjeros que Francia tenga una buena aerolínea estatal, que no consideran su operación competencia desleal, y por qué sería una pésima señal que el Perú tenga su aerolínea de bandera? Si hay que hacer ajustes en nuestro ordenamiento legal habrá que hacerlos para obrar según los interses del Perú y no los de ciertos grupos económicos extranjeros.

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1 En mayo de 2006 fue capturado un empleado de LAN fotografiando las instalaciones del Grupo Aéreo N.o 6, de Chiclayo. Después comprobaríamos que esta labor de espiar era mucho más amplia y grave, cuando en 2009 se descubrió que un miembro de la FAP vendía información secreta a Chile para facilitar una invasión al Perú. Leer Lan al servicio del espionaje militar chileno.

2 Chile no es país fundador del Pacto Andino (antecesor de la CAN). De todos modos entró, saboteó lo que pudo y se retiró en 1976. Treinta años después, en 2006, preocupados por los tímidos avances de la CAN, los chilenos piden su reingreso, para sabotear otra vez el proyecto de integración. Actualmente Chile es país “asociado” de la CAN, no tiene condición de integrante pleno.

3 Las empresas ecuatorianas Aerogal, Tame y Vip se quejan de las prácticas predatorias de LAN, que buscan minimizar a las empresas de aviación civil del Ecuador (leer en http://www.hoy.com.ec/noticias-ecuador/lan-es-acusada-de-practicas-predatorias-344568.html). Haciendo valer los medios de protección de la CAN, Ecuador, Perú y Bolivia deben unir esfuerzos para frenar la maligna hegemonía de LAN, que solo debe ser una empresa para vuelos locales chilenos.

Hombre más rico del mundo estará en Lima por APEC

Carlos Slim, cuya fortuna asciende a US$ 74 mil millones, participará de la reunión del III Consejo Consultivo Empresarial de APEC.

Hombre más rico del mundo estará en Lima por APEC

Multimillonario Carlos Slim estará en Perú por APEC. (Foto: Internet)

Lima. La reunión del III Consejo Consultivo Empresarial (ABAC III) del Foro de Cooperación Económica Asia Pacífico (APEC) a realizarse en Lima, convocará los empresarios más poderosos del mundo, informó el Ministerio de Relaciones Exteriores.

El director general de Asia y Oceanía de la Cancillería, Carlos Velasco, indicó que entre los más de 250 empresarios extranjeros que asistirán se encuentra el multimillonario mexicano Carlos Slim, considerado por la revista Forbes como el hombre más rico del mundo en 2010 y 2011.

Slim cuenta con una fortuna de 74,000 millones de dólares y es propietario del grupo Carso, que se divide en los holding América Móvil (Claro), grupo financiero Imbursa, grupo Carso, Impulsora del Desarrollo y el Empleo en América Latina (IDEAL) y la minera Frisco.

A la reunión, a efectuarse del 22 al 25 de agosto en Lima, acudirán los más altos ejecutivos de empresas asiáticas, chinas, taiwanesas, entre otras, pertenecientes a las economías miembro de APEC.

Mercedes-Benz se une a la “Marca Perú” poniendo a disposición de PromPerú su moderno bus

Divemotor, representante en el Perú de las marcas Mercedes-Benz, Jeep, Dodge, Chrysler, Freightliner y Western Star se une a “Marca Perú” poniendo a disposición de PromPerú su moderno bus Mercedes-Benz para el traslado de los embajadores
de la campaña.

Al respecto, Rafael Dammert Ludowieg, Gerente General de Divemotor señaló: “Queremos contribuir a promover la identificación del Perú como un país innovador, especialista y cautivador. Todos nos convertimos en embajadores del país cuando llevamos el orgullo por lo nuestro. En este caso, Divemotor apoya a los embajadores de Marca Perú al poner a disposición de Prom Perú su moderno bus Mercedes-Benz”.

Es importante señalar que desde que inició su recorrido, el bus Mercedes-Benz de la Marca Perú, ha trasladado a la Selección Juvenil de Vóley, a Cristian Meier, a los Chalanes del Bicentenario y, recientemente a Wendy Ramos y a los integrantes de Bola Roja. Además, en cada parada que hace durante el recorrido, los transeúntes aprovechan para tomarse fotos con el popular protagonista con ruedas que deja huella en las pistas y en los corazones de los peruanos.

SOBRE DIVEMOTOR

DIVEMOTOR, es una empresa que cuenta con más de 17 años de experiencia en el mercado automotriz, dedicada a la comercialización de vehículos y soporte Post Venta. Asimismo, cuenta con concesionarios en las principales ciudades del país como Trujillo, Cajamarca, Cusco y Arequipa.

Perú. La hora de los trabajadores

Por Gustavo Espinoza M. (*)

Bien podría decirse que los cambios que se operan rápidamente en el Perú de hoy, tienen un signo: llega la hora en la que los trabajadores habrán de jugar un papel decisivo. Los conflictos sociales así permiten afirmarlo.

Se recuerda que la primera tienda Ripley, con otra denominación, se inauguró en Santiago de Chile en 1964. Pero fue doce años más tarde, en 1976, bajo el manto benefactor del régimen de Augusto Pinochet cuando este consorcio comenzó a operar con sistemas de crédito que lo llevarían a convertirse en un almacén poderoso y altamente rentable.
Dos años después —en 1978— surgió el consorcio comercial Eccsa S.A, que recogió los intereses primarios de Ripley y que se dedicó de modo preferente a la venta por tienda al por menor, de ropa y otros artículos. Como el ”modelo” pinochetista siguió en vigencia en Chile aún después de la caída del régimen militar, Ripley inauguró en 1993 la primera tienda en Parque Arauco, que le generó un exitoso cambio de imagen y reposicionamiento en un mercado construido en provecho de la burguesía emergente chilena.

Tres años más tarde, en 1997 comenzó a operar la primera tienda Ripley fuera de Chile. Fue Lima el lugar escogido. Y más precisamente, el Jockey Plaza —también llamado pomposamente “Shoping Center”— nacido al calor del modelo neoliberal en los años del esplendor del fujimorato; el lugar escogido. En la coyuntura, trajo aparejado un nuevo consorcio —CARSA— que nació para administrar el negocio del crédito, y fortalecer lo que se dio en llamar los “servicios al cliente”, una modalidad operativa altamente rentable para los inversionistas cobijados a la sombra del régimen entonces vigente.

El éxito de ambas empresas alentó por cierto la inversión foránea, y en particular la presencia de consorcios chilenos que llegaron a nuestras costas con el claro propósito de hacer su agosto. Fue así que comenzaron a operar entidades diversas: Saga Falabella, Plaza Vea, Tottus; que sumaron ingentes recursos a otros inversionistas chilenos que operaron en puertos, aeropuertos, banca, comercio, exploración petrolera, minería, tierras de cultivo, producciones agrarias y otros. De ese modo, la inversión de capitales chilenos en nuestro país bordeó los siete mil millones de dólares, notable cifra si la comparamos con la inversa: la inversión peruana en Chile no llegó nunca al 10% de ese monto. Al revés de lo que quería Fernando Belaúnde, no fue “la conquista del Perú por los peruanos”, sino la conquista del Perú por los chilenos, lo que se puso en boga.

Dos rasgos resaltaron desde un inicio en tiendas Ripley: las inmensas ganancias que reportaron a sus propietarios, y su absoluto desprecio por los derechos laborales y humanos de los trabajadores a su servicio. Las sobre utilidades se dieron la mano, afectuosamente, con la explotación más inicua de miles de empleados —hombres y mujeres— que laboraron en condiciones indignas, a cambio de pagos irrisorios. Esto fue posible porque los empresarios sureños contaron siempre con el apoyo cómplice y la ayuda constante de las autoridades peruanas que -de rey a paje- jugaron su papel de sirvientes del capital en todas las instancias de la administración del Estado.

El presidente Fujimori fue el primero en rendir pleitesía a la inversión chilena asegurando que ella contaría siempre con “la mayor protección del Estado Peruano”. No fue casual en este marco, el respaldo de los servicios de inteligencia peruano a las acciones turbias de Andrónico Lusick y el grupo Luchetti y sus representantes; ni las pláticas cordiales con uno de los más altos jefes de las instituciones castrenses del país del sur, el almirante Patricio Arancibia, recogidas en los videos de la ya célebre “Salita del SIN” y en las que se rindió pleitesía al dictador fascista ya entonces “en el retiro”.

“Hacemos un alto para brindar este trago por Usted y la armada chilena por la cual guardamos una profunda simpatía, por los amigos chilenos y en particular por el gran honor de tenerlo acá en estas instalaciones, con el respeto y admiración por la Fuerza Armada Chilena y en particular por el general Pinochet”, se sabe que dijo el asesor de inteligencia del régimen fujimorista el 28 de mayo de l998, recibiendo al jefe militar chileno de visita en nuestro país, en una larga conversación en la que ser abordó la “estrategia antiterrorista” aplicada en ambos países y asuntos relacionados a los derechos humanos; además de otros de comercio e inversión. Es que en esas épocas, Fujimori y los fascistas chilenos no eran sólo uña y carne, sino también uña y sangre; además de uña y mugre, por cierto.

Gracias a tal amparo, las utilidades de Ripley aquí crecieron año a año, incluso recientemente. Solo en el 2010, por ejemplo, aumentaron 62,4% en soles. Las ventas, crecieron 10,4%, mientras que los márgenes de ganancia se incrementaron en 19% respecto al 2009. Por otra parte, la cartera de colocaciones creció 15,5% en comparación al cierre del año anterior. Fue así como a fin de ese año “les fue posible abrir sucursales en Arequipa, Piura y Lima Norte por lo que la empresa culminó el 2010 con 15 tiendas en Perú, aumentando su superficie de venta en 17% y continuando con su expansión en Lima y regiones”, aseguró en su momento la empresa.

Los trabajadores, sin embargo, no pudieron formar sindicatos ni tuvieron derecho a la negociación colectiva. Durante 14 años, no obtuvieron aumentos salariales, ni beneficios pactados. Tampoco compensación por tiempo de servicios, ni gratificaciones. No les reconocieron el pago por el trabajo en horas extras, ni otros a los que tenían derecho de acuerdo a ley. No alcanzaron, por supuesto, estabilidad en el empleo, ni derecho a la cesantía ni a la jubilación. Tuvieron que regirse por contratos a plazo fijo, que fueron renovándose de manera mensual, bimestral o semestral, sin derecho alguno a acumulación de ninguna índole. En el periodo, centenares de hombres y mujeres fueron simplemente echados a la calle porque se resistieron a admitir esa política de humillante esclavitud. El Estado Peruano dio su “placett” a esa práctica inicua asegurando que gracias a ella, los peruanos podían aspirar a un puesto de trabajo. En otras palabras, los esclavos podrían haber dado las gracias a sus amos por haberles brindado “protección y amparo” en una circunstancia en la que el empleo escaseaba.

Contrariando esta “filosofía”, la resistencia de los trabajadores no estuvo ausente. Es verdad que ella se expresó, en un inicio, en tímidas demostraciones de rechazo, que no fueron siquiera respaldadas por la mayoría de los que laboraban en las tiendas, ni por las organizaciones sindicales de mayor jerarquía que simplemente las ignoraron. Pero las protestas no fueron vanas. Poco a poco fueron creando conciencia, requiriendo de organización y solventando luchas. Y hoy asoman como una realidad tangible.

Como la tragedia de un pueblo no es eterna. Hoy, a la luz de los cambios que se operan en la política nacional, los trabajadores despiertan a una nueva realidad. Y a la vanguardia de ellos, los empleados y obreros de Ripley asumen una conducta de lucha ciertamente encomiable. Manifestaciones públicas, denuncias puntuales, protestas encendidas y exigencias básicas asoman ahora en nuevas condiciones; de modo tal que no pueden ser ocultadas por los medios de comunicación que, ayer nomás, las barrían bajo la alfombra.
Es posible en las nuevas condiciones que los trabajadores triunfen; que se abra paso a una razonable modificación de las relaciones de trabajo, que las condiciones de empleo simplemente se humanicen en los términos de los convenios laborales de la OIT; y que, en efecto, la organización sindical pueda existir sin traba alguna en la perspectiva. Por lo pronto, ahora las autoridades cautelan los derechos de la población y la tienda Ripley del Shoping Center fue cerrada por no acreditar “seguridad suficiente a los usuarios”.

Sorprendentemente —para que no se asusten los timoratos— han sido las autoridades ediles del distrito de Surco las que tomaron la iniciativa en la materia Una buena experiencia que no tiene por qué alarmar al pueblo de Chile, que nada tiene que ver en el asunto, pero que sí debiera servir como acicate al conjunto del movimiento sindical en ambos países. Aquí, esta es la hora de la organización y la lucha. La hora de la recuperación de las conquistas perdidas y de la restitución de los derechos conculcados. Las organizaciones sindicales de grado superior, debieran movilizarse de inmediato en respaldo activo a esta causa. Por las declaraciones del Secretario General de la CGTP, pareciera haber disposición en la materia. Y es que, finalmente, están llamadas a ello. Y es que ahora se requiere voluntad de acción de los trabajadores sumado a un comportamiento honorable de las nuevas autoridades del sector que están hoy en la mira del país, y que serán juzgadas no por antecedentes, prejuicios o matices, sino por el modo concreto en que procedan ante conflictos como éste, que no podrán mirar de soslayo (fin)

(*) Del Colectivo de Dirección de Nuestra Bandera / http://nuestrabandera.lamula.pe

Perú,Chile y Codelco

Regalías: en las ventas o las utilades operativas

Por Jorge Manco Zaconetti (Investigador UNMSM)

A diferencia de Chile donde todas las empresas mineras abonan el royalty aplicado sobre las utilidades operativas, tengan firmados o no contratos de estabilidad tributaria, en nuestro país las más importantes mineras se eximen indebidamente de abonar las regalías mineras.

Con excepción de la agricultura en nuestro país la tasa del impuesto a la renta del sector minero como del conjunto de la empresas extractivas, servicios e industriales es del 30% de la utilidad imponible. Sin embargo, existen una serie de beneficios tributarios que reducen la participación del Estado en la riqueza minera. Por ello, se debieran considerar las diversas deducciones y beneficios tributarios que disminuyen el monto del impuesto a la renta realmente pagado.

El beneficio de la reinversión de utilidades permite deducir hasta el 80% del abono del impuesto a la renta con el objeto de incrementar la producción en por lo menos el 10% y la ampliación de la capacidad de planta. Lo cual representa en la práctica que el Estado resulta financiando las inversiones mineras con una menor participación fiscal. Este beneficio lo han aplicado últimamente en plena bonanza de precios Mra. Antamina y Mra. Cerro Verde.

Al margen del beneficio de la depreciación acelerada, se debe tener presente a una serie de partidas que son deducibles del impuesto a la renta. Así, por ejemplo, los necesarios gastos de exploración que realizan las mineras son considerados gastos deducibles del impuesto a la renta. Es más, se cargan a los costos de ventas, la amortización de intangibles y las sumas por depreciación lo cual reduce la utilidad operativa y evidentemente la utilidad imponible.

En el mismo sentido, las utilidades distribuidas a los trabajadores con una participación del 8% de la utilidad antes de impuesto, son también consideradas como gasto y, por tanto, deducible del impuesto a la renta. Es más, con la última legislación de la contabilidad internacional, los montos distribuidos a los trabajadores se cargan a partir del 2012 a los costos de venta.
Una forma perversa de sacarle la “vuelta al fisco” constituye el mecanismo de las ventas a futuro, donde se concertan precios mínimos de cobre y oro en pleno boom de precios de los metales, con traders internacionales, afectando no solamente la recaudación fiscal sin o también los intereses laborales.

Cuadro 1. Perú: Regalías mineras vs exportaciones mineras
Expresado en miles de US$

Fuente: Superintendencia del Mercado de Valores // Bolsa de Valores de Lima // SUNAT


Así, por ejemplo, Mra. Condestable del Grupo Trafigura vende su producción de cobre a precios menores a los 4,000 dólares la tonelada desde el 2006 cuando los precios de mercado del metal rojo se mantienen por encima de los 9,000 dólares. Esta es una forma reiterada de disminuir los montos del impuesto a la renta por pagar, que se suman a los diversos mecanismos de devolución de impuestos bajo el concepto que no se pueden exportar impuestos (IGV).

Si a ello sumamos los mínimos costos laborales pagados por concepto de remuneraciones y beneficios, con el agravante que muchas empresas mineras asumen como parte de la remuneración anual la partida correspondiente a la distribución de utilidades a sus trabajadores, que, repetimos, se deduce como gasto a cuenta del impuesto a la renta.

Por tanto podemos afirmar que la actividad minera que se desenvuelve en el país tiene uno de los costos de producción más bajos del mundo, propios de un país africano, sin considerar los significativos daños ambientales que tiene que asumir el Estado, bajo el nombre de pasivos ambientales. Ello permite asumir y recomendar una elevación de las tasas de regalías que se aplican en el Perú.

En tal sentido, si una tasa de regalía del 3% aplicada sobre el valor de concentrado de cobre para una empresa con ingresos por ventas superiores a los 120 millones de dólares, como, por ejemplo, Southern Perú Copper Corporation (SPCC) con ingresos de exportación de 2,869 millones de dólares en el 2010 y con una producción superior a los 334 mil toneladas de cobre fino, abona una regalía al Fisco de 65 millones de dólares, lo cual representaría una tasa de regalía efectiva de 2.26%, la misma que resultaría irrisoria frente a las utilidades obtenidas.

Si se tiene presente que los costos de producción directos de SPCC en el cobre resultan menores a los 55 centavos la libra frente a precios internacionales superiores a los US$ 4 la libra, se puede tener una idea clara del margen para elevar las tasas de regalías a 6% sobre el valor de producción, sean altos o bajos los precios internacionales del cobre. Por ello, si se trata de elevar los ingresos fiscales en el largo plazo las nuevas regalías debieran aplicarse sobre los ingresos.

Cuadro 2. Chile: Royalty minero vs exportaciones mineras

(*) Los totales del Royalty fueron indicados por el Consejo Minero de Chile y para el 2010 la cifra fue
estimada.
Fuente: Superintendencia de Valores y Seguros de Chile // Banco Central de Reserva de Chile

Si se aplicase esta nueva tasa de regalías de 6% sobre los ingresos de Mra. Cerro Verde, Mra. Antamina y Mra. Tintaya, los ingresos fiscales se incrementarían sustantivamente para poder financiar los programas sociales prometidos en la campaña electoral por el Comandante (r) Ollanta Humala.

En el mismo sentido en el caso del oro con costos de producción menores a los 400 dólares la onza de oro y precios internacionales que superan ya los 1,800 dólares con tendencia al incremento, resulta evidente el grueso margen para incrementar las regalías sobre el valor de las ventas, deducidos los costos directos e indirectos como los considera el reglamento de la ley de regalías todavía vigente.

En verdad, la debilidad en el monto de las regalías abonadas al fisco en el Perú tal como se pude observar en el cuadro “Perú: Regalías Mineras Versus Exportaciones Mineras 2006/2010” (cuadro N.º 01) se explica por el blindaje de las empresas mineras conformantes del “cogollo” como Mra. Antamina, Mra. Tintaya, Mra. Cerro Verde, Mra. Barrick, Mra. Yanacocha, que, preservados en los contratos de estabilidad jurídica, tributaria y administrativa, se exoneran indebidamente del abono de regalías desde el 2005.


Por tanto, empresas mineras como la Mra. Antamina con ingresos en el 2010 superiores a los 2,614 millones de dólares y una producción de cobre de 325 mil toneladas finas, Sociedad Minera Cerro Verde con ingresos totales de 2,369 millones y una producción de 312 mil TMF, Mra. Yanacocha con 1,852 millones o Minera Barrick Misquichilca con 1,200 millones no abonan regalías, con el agravante que algunas de ellas asumen el pago de regalías como parte del costo de producción, aplican el factor agotamiento (depletion) a los costos de producción, además que cargan el costo de los programas de cierre de minas a los gastos de venta y/o administrativos.


Por ello, la negociación interesada del ex presidente Alan García y del ex presidente del Consejo de Ministros de ese entonces en el segundo semestre del 2006 con estas mineras terminó en el cuestionado aporte voluntario más conocido como “óbolo minero”. En este acuerdo, las principales contribuyentes fueron justamente las mineras que no pagaban regalías. Es decir, se sustituyó el abono de regalías por un aporte voluntario de cuestionable aplicación y efectividad, que también reemplazó al prometido impuesto extraordinario a las ganancias extraordinarias.

REGALÍAS EN CHILE (2)-PERÚ (1)

La evolución de las regalías en el Perú no ha sido significativa como se puede observar en el cuadro respectivo, representando el 1% de los ingresos de exportación entre el 2006 al 2010. El nivel más elevado sucedió en el 2010 cuando sumaron los 214 millones de dólares, monto superior a los 174 millones alcanzados en el 2008, hasta entonces, el mejor año.

En Chile el royalty ha sido fluctuante representando un promedio del 2.16% de los ingresos de exportación, y como se podrá observar en el 2006, eran equivalentes a mil millones de dólares y en el 2010 se ha mantenido sobre los 1,119 millones de dólares a pesar que los precios promedio se incrementaron de 3.05 dólares la libra de cobre en el 2006 a 3.42 en el 2010.

Sería un error metodológico comparar los montos absolutos obtenidos por regalías en el Perú con Chile, pues la minería chilena exporta un poco más del doble que la minería que se sesenvuelve en el Perú. Por ello, lo conveniente es comparar la participación relativa de las regalías en Perú y Chile frente a los ingresos de exportación. Por tanto, si la participación es del 1% frente al 2% en Chile un incremento de las tasas de regalías en el Perú significaría mayores ingresos fiscales.

La gran diferencia entre la minería de Chile y Perú al margen de la importancia de los volúmenes producidos de cobre, y el carácter polimetálico de la minería en nuestro país es la presencia de la actividad estatal a través de la Corporación del Cobre (Codelco) la principal productora mundial del metal rojo.


Por ello, en el cuadro de “Chile: Pago de las Empresas Afectas al Impuesto Específico a la Actividad Minera (Royalty)” (cuadro 3) en el período 2006 al 2010, resulta evidente la importancia fundamental que tiene la estatal Codelco en el abono de las regalías que en dicho país se denominan “royalty”. Así en el 2006 frente a un royalty total de mil millones de dólares Codelco participó con 440 millones y en el 2010 de un total de 1,116 millones contribuyó con 305 millones de dólares.


Por tanto, si se desea copiar el modelo chileno en aras de la coherencia, bien haríamos en tener una empresa estatal para captar la mayor participación en la renta minera, lo cual no sería el caso. Sin embargo, ello no debiera estar en agenda por tanto la forma más segura de incrementar los ingresos fiscales y captar una mayor parte de la renta minera sería incrementando las tasas de regalías.


En resumen, la aplicación de las regalías sobre las utilidades operativas será positiva para las empresas mineras que podrán cargar a los costos de venta, gastos de venta y administrativos una serie de partidas que reducen artificialmente la utilidad operativa y el impuesto a la renta. Por tanto, el sentido común, el principio de la realidad y el interés público recomiendan el incremento de las tasas de las regalías aplicadas sobre el valor de la producción.


Esta es la forma más segura de incrementar los recursos fiscales en el tiempo, sean altos o bajos los precios de los minerales, y constituye la forma más equitativa de asegurar en el tiempo una mayor participación del Estado en la riqueza minera.

CUADRO N.º 03. CHILE: PAGO DE LAS EMPRESAS AFECTAS AL IMPUESTO ESPECÍFICO A LA ACTIVIDAD MINERA (ROYALTY)*

(*) Se considera todas las mineras afectas al impuesto especifico a la actividad minera inscritas en la Superintendencia de Valores y Seguros de Chile más CODELCO.
(**) Hasta el año 2007, la empresa solo pago el 2% del total de la renta líquida operacional no obstante la ley establece 4%, esto debido a tener un crédito tributario.
(***) Los totales del Royalty fueron indicados por el Consejo Minero de Chile y para el 2010 la cifra fue estimada.

www.mancozaconetti.com Fuente: Superintendencia de Valores y Seguros de Chile / EE.FF de CODELCO / Comunicado de Prensa del Consejo Minero de Chile-marzo 2010.

Marina Mercante del Perú

Por Alfredo Palacios Dongo

El presidente de la República Ollanta Humala durante su mensaje en el Congreso el pasado 28 de julio manifestó: “Reconstruiremos una verdadera marina mercante del Perú para ejecutar lo que dispone la ley de reactivación y promoción de la marina mercante nacional”. Nuestra marina mercante terminó de colapsar durante el gobierno del ex presidente Fujimori con la dación de los decretos legislativos 644 y 683 del 22 de junio y 2 de noviembre de 1991, respectivamente, los que liberaban el acceso a las cargas y grababan los aranceles para la adquisición de naves oceánicas, sin embargo, a pesar que iba a afectarse la flota no se implementaron las políticas requeridas para su futuro desarrollo.

Los 1.4 millones de contenedores de 20 pies que se mueven anualmente en el Puerto del Callao son transportados por naves extranjeras.

Durante los dos últimos gobiernos de los ex presidentes Toledo y García, a pesar que prometieron promover su reactivación no tuvieron la visión de futuro de estadista ni la voluntad política para realizarla. Por tal motivo nuestra marina mercante se encuentra en la peor crisis de su historia, no obstante que nuestro comercio marítimo representa el 90% del comercio exterior y capta casi el total de divisas de nuestra producción, y asimismo, poseemos un litoral de 3,079 km y nuestro Mar de Grau con 1’140,646 km2 que nos vinculan estratégicamente con la cuenca del Pacífico, que representa el 55% del PBI mundial y 3 mil millones de consumidores.

Al final del gobierno de Toledo, el 22 de julio de 2005, fue promulgada la ley 28583 “Ley de Reactivación y Promoción de la Marina Mercante Nacional” para apoyar a las empresas navieras nacionales para que participen competitivamente en el transporte marítimo mundial, pero nunca fue reglamentada. En el gobierno de García se argumentó su falta de claridad en incentivos económicos y tributarios, y así, el 17 de diciembre de 2008 se promulgó una nueva ley 29475 modificando la anterior (28583), en plazos de operación y regímenes de importaciones y tributarios, pero tampoco fue reglamentada.

Bajo este panorama, la ley de reactivación de la marina mercante que ha referido el presidente Humala en su mensaje, como base para reconstruir nuestra flota, tiene más de 6 años de promulgada e increíblemente no ha sido reglamentada. Esperemos que el actual gobierno priorice esta acción para que la ley alcance el objetivo planteado y sea aplicada a corto plazo.

Una vez reactivada nuestra marina mercante, el Estado dejará de pagar entre US$ 2,000 y US$ 3,000 millones anuales por fletes a naves de bandera extranjera, asimismo, contaremos con una reserva naval estratégica, se incentivará la construcción de naves en el Servicio Industrial de la Marina (SIMA), y nuestros más de 1,200 oficiales egresados de la Escuela Nacional de Marina Mercante (ENAMM), que están obligados a trabajar en buques extranjeros, podrán hacerlo en nuestra flota mercante nacional.

Publicado en el diario EXPRESO, fecha 20 de agosto de 2011