viernes, 20 de enero de 2012
NO A LA LEY SOPA

Ya desde hace buen tiempo se viene hablando de la ley SOPA (Stop Online Piracy Act), un proyecto de ley presentado en octubre del que tiene como objetivo combatir la descarga ilegal de contenidos con derechos de autor subidos a la red (en teoría). Es decir, todas tus series favoritas, las cuales bajas a tu computadora o simplemente ves en línea a través de algún sitio en , incluyendo música y libros electrónicos principalmente, serán sacadas de la red junto con un bloqueo de la web que las aloja.
Menos iniciativas en la red: Al tener a vigilantes SOPA en Internet, muchos startups o proyectos no recibirísan el apoyo financiero de cualquier tipo de inversión por el temor a ser bloqueados en cualquier momento, lo cual derivarísa en la pésrdida de capital, tiempo y oportunidades a los emprendedores.
Adiós a Facebook, Twitter y redes sociales: Como la ley SOPA tiene la facultad de bloquear cualquier tipo de contenido con copyright subido por usuarios o propietarios del sitio, todas las webs basadas en comunidades y con muchísimo contenido subido por millones, sufrirísa el bloqueo porque sería inevitable que se alojara contenido con copyright. En otras palabras, se van las redes sociales, se va la comunicación rápida y eficiente (en otros casos simplemente la anularísa por ser la úsnica vísa) con seres queridos, amigos lejanos e incluso contactos profesionales.
Atenta contra la libertad de expresiósn: Digamos que un reportero ciudadano sube un a Youtube informando sobre algúsn tema noticioso o, alguien decide subir contenido periodístico de algún lugar lejano para conocer sobre algún hecho terrible, podrísa ser bloqueado. Si un periodista escribe un artísculo que, a pesar de no infringir derechos de autor, enlaza a un video de Youtube o algúsn sitio web que no es bien visto por SOPA, también serísa bloqueado. Los medios tendrísan que someterse a una autocensura para evitar problemas, el periodismo ciudadano chocarísa contra un muro.
Y por qué es malo que esta ley no me permita consumir contenidos ilegales?
Bueno, es esa una muy buena pregunta. Y no voy a defender el consumo de contenidos ilegales, aunque tampoco me voy a mostrar en contra. He visto que muchos se muestran a favor porque ya no podrásn ?compartir? los enlaces y que eso atenta contra la libertad en Internet. Razon que me parece de lo más egoísta y menos pensada que se puede dar. En ese sentido no la defiendo porque es utilizar piraterísa en favor de propóssitos meramente de entretenimiento, pero tampoco me muestro en contra porque gracias a la piratería, muchos profesores y alumnos de bajos recursos pueden acceder a contenidos altamente educativos, a los que no podrísan llegar a travéss de medios normales.
Solo por las descargas ilegales deberísa preocuparme la ley SOPA?
En Twitter podemos apuntarnos a grupos relacionados con nuestra actividad profesional y obtener información interesante, así como establecer relaciones con posibles clientes y socios. Al crear una cuenta de Twitter, daremos una imagen de accesibilidad e invitaremos a nuestros clientes a comunicarse con nosotros.
Pero esto solo afecta a Estados Unidos, no?
Ehrmm Sí y no. El tema es que gran parte de los sitios web en Internet están alojados en Estados Unidos y cuentan con dominios allí, lo cual los hace sujetos de esta ley. En nuestro paíss el tema no serísa muy diferente por al siguiente razósn. el Perú viene negociando el famoso Trans Pacísfic Partnership Agreement (TPPA) que abarca tambiésn un capístulo dedicado a los derechos de autor en Internet con una lósgica similar a SOPA y PIPA. Siendo Estados Unidos el principal promotor de TLCs y de tratados plurilaterales como el TPPA es muy probable que si se logran aprobar SOPA y PIPA estas influyan en, tanto la implementaciósn del TLC como la negociaciósn del TPPA. Ajustes máss, ajustes menos, si ya importamos la DMCA por qués no SOPA y PIPA?,
Conclusión:
Como redactés líneas arriba, la ley SOPA me parece en principio mala, realmente creo que defiende algo justo ( PARA LOS OLIGARCAS). Sin embargo, creo que primero deberísa especificarse claramente contra qués tipo de contenidos serás hecha para evitar conflictos, todo esto si tenemos en cuenta que esta iniciativa ha sido impulsada principalmente por las industrias del cine y la mússica a travéss de parlamentarios estadounidenses. Por qués? Porque hace tiempo que están perdiendo dinero debido a la piraterísa.
Podrísan ofrecer servicios en línea en conjunto, como se hizo con el iTunes de Apple u ofrece Spotify, sin embargo, el tema es que cada sello discográsfico quiere el mayor pedazo de la torta, hecho que no ayuda a la colaboraciósn. Pero ese ya es otro tema. En fin, solo debo acotar que detráss de esta ley se mueven millones de dóslares y harto lobby.
Si no entendiste muy bien te dejo un video(gracias a @ElMurcionocalla por comentarlo)
SI NO QUIERES QUE SE APRUEBE LA LEY VOTA ACA:
http://www.avaaz.org/es/save_the_internet/#vc
para votar solo rellena los datos que estan dentro del "cuadro" rojo.
RECUERDA CADA VOTO CUENTA!
Y RECUERDA QUE SI APRUEBAN LA LEY,NUESTRAS VIDAS CAMBIARAN.
LA GRAN PROTESTA DIGITAL MUNDIAL DE INTERNET ENFRIA LA SOPA
La protesta de Internet enfría la SOPA
Por: Ramón Lobo | 19 de enero de 2012
La gran protesta digital mundial contra dos leyes estadounidenses que pretenden regular la Red ha logrado su primera victoria parcial: que los legisladores de EEUU lo piensen dos veces. BBC informa de que ocho congresistas han retirado su apoyo a la ley, entre ellos dos de sus patrocinadores: los senadores Marco Rubio (Florida) y Roy Blunt (Misuri), que piden más tiempo para reflexionar. La votación en el Senado está prevista el 24 de enero.
Es un choque entre dos mundos: los viejos medios de comunicación, incluido el cine, frente al nuevo de las webs, blogs e Internet. Es el enfoque del diario The New York Times, ilustre cabecera del primero de esos mundos en guerra por la supervivencia. También es la del Christian Science Monitor, repelegado hacia su web: "Viejas herramientas contra un mundo nuevo". The Washington Post afirma que los dos proyectos del ley son herramientas equivocadas.
The Economist busca la equidistancia en el debate: favorece algún tipo de legislación que proteja a los creadores, pero rechaza las leyes propuestas en el Congreso de EEUU conocidas como SOPA (Stop Online Piracy Act) y PIPA (Protect Intellectual Property Act).
TED: el problema de copiar Micky Mouse en una tarta de cumpleaños.
La Motion Picture Association of America, el lobby del cine, calificó la protesta de irresponsable. Mantiene el envite legal y confía en las artes políticas del senador Chris Dodd en la Cámara Alta para sacar adelante las leyes. El cambio es tan brutal que hasta los lobbies tradicionales tienen problemas.
Twitter (#SOPA; #PIPA) fue el mejor canal para que los nuevos medios digitales expandieran su mensaje y mostraran su músculo. Mark Zuckerberg, creador de Facebook, red social que no participó a la protesta, también rechaza las dos leyes.
Peter Macdiarmid (GETTY IMAGES).
Miles de webs en todo el mundo, encabezadas por Wikipedia (esta es lista parcial de los 'huelguistas', según Mashable), decidieron mantener ayer su página en negro en señal de protesta y de advertencia. Aunque no cerraron su persiana virtual, Google y Mozilla apoyan el movimiento contra unas leyes que podrían afectar a sus negocios.
Pregunta que lanza The Huffington Post, que ayer se sumó a la protesta.
¿Qué pasaría si los motores de búsqueda y las principales webs cerrasen durante una semana? YouTube ofrece una idea:
¿Dónde está la frontera entre piratear y compartir cultura en un mundo digital? Las webs defienden la libertad total, el derecho a distribuir cualquier contenido relevante en la Red. Los creadores de esos contenidos, por los que esperan cobrar cantidades que les permitan seguir generándolos, rechazan la ultilización de su trabajo por un tercero que obtiene beneficios sin pagar por ello. Complicado debate.
The New Yorker, otro excelso representante del viejo mundo periodístico, cree que la ley propuesta es una mala idea y ofrece cuatro puntos de vista complementarios: Amy Davidson; Ben Greenman; Alex Koppelman y Rollo Romig. Lo más interesante es que sitúa el debate en su sección de cultura.
