viernes, 17 de septiembre de 2010

¡Alto a hacerle el juego al "chuponeo"!

Aldo Mariátegui

LA COLUMNA DEL DIRECTOR


¡Alto a hacerle el juego al "chuponeo"! 17 de Setiembre del 2010

LIMA | a) Recibo estos e-mails de personas ilustradas y usualmente escépticas. Copio para meditar: Uno: "Ni hablar voy a votar por la Villarán desde que Ollanta ha contado que el humalismo está metido hasta el tuétano en sus listas".


Otro: "Ahora más que nunca voy a votar por Lourdes. Creo que se merece un desagravio democrático de la ciudadanía por esta descarada e ilegal invasión a su privacidad, que está en riesgo para todos y cada uno de nosotros".

Otro: "Iba a votar por Susana, pero ahora sí voy a votar por Lourdes porque no me da la gana que me lleven de las narices y quiero darle la contra a Jaime".

Otro: "Mi voto por Lourdes va a ser uno de protesta indignada y de solidaridad contra tanta demolición. ¡Nadie se merece eso!".

Otro: "¿Quién no tiene ataques de ira y confusión como Lourdes? Hasta Cristo tuvo su momento de duda y miedo en el Huerto de los Olivos. ¡Pobre mujer esta Lourdes!".

b) Me parecen muy extraviadas esas voces que instan a limitar el programa de Jaime Bayly por su campaña diaria contra Lourdes. He sido muy crítico con esas emisiones -y se lo he dicho a mi propio amigo Jaime- pero pedir cualquier tipo de censura a su libertad de expresión es absolutamente inaceptable. Es el televidente quien decide con su control remoto si quiere ver a Jaime o no. Sus opiniones son políticas y no pornográficas, o algo condenable por el estilo, como para que se pretenda constreñir su derecho a decir lo que le da la real gana.

Como también me parece inaceptable que por TV/radio se reproduzcan conversaciones privadas que no afectan ningún interés público. Existen "chuponeadores" precisamente porque saben que lo interceptado va a ser aireado. Me parece pésimo que se le haga el juego a estos espías y me sorprende que alguien que fue una víctima, junto a su familia, de esta aberrante práctica, como Rosa María Palacios, haya emitido casi en cadena esta conversación. Cómo el apetito por el rating puede hacer que incluso la gente inteligente pierda la perspectiva...

Es que es irónico escuchar decir por TV a varios colegas -y a mí mismo; hago la autocrítica respectiva en lo que me toca- que condenan las emisiones de conversaciones privadas para acto seguido decir: "Y a continuación, escuchemos el audio de Lourdes Flores..." Ya los gremios de periodistas y propietarios deberíamos redactar urgentemente un libro de estilo vinculante, no para censurarnos, pero sí para establecer hasta dónde no vamos a invadir la privacidad ajena. Por lo pronto, hemos acordado que Correo no va a reproducir este tipo de conversaciones (provengan de donde provengan) y sólo nos limitaremos a reseñar la noticia muy en general y sin protagonismo (me decepciona y apesadumbra que El Comercio, nuestro respetado Decano, haya abierto su portada con estas conversaciones. ¿Qué le pasó? Su sobrino Perú.21 en cambio estuvo muy acertado). Ayer no tuvimos que ejercer esta decisión dado que lo avanzado de la noche nos impidió hacer una "chiquita" al respecto, que más no merecía.

Ojalá otros sigan nuestro ejemplo, porque no va a estar muy lejano el día en que la sociedad se aburra de esto y nos vayamos al otro extremo, como Italia -y en menor medida Chile-, donde no puedes publicar o airear prácticamente nada.

Reitero que esto se debe aplicar para todos, porque Kouri tiene razón cuando dice que muchos de los que ahora se rasgan las vestiduras por esta invasión a la privacidad lo hubieran hecho picadillo si salía algún audio suyo diciendo lisura y media o recibiendo a Remigio.

Y por supuesto que estoy convencido de que Susana Caviarán no tiene nada que ver con esas interceptaciones, pero es obvio que la mano negra que las soltó al mercado el miércoles lo hizo para tapar el impacto de la revelación de Humala de que muchísimos de sus seguidores participaban en las listas de Caviarán.

Parece que esto proviene de alguien que quiere destruir a Lourdes para que Caviarán gane y destruya a Castañeda con investigaciones, dejándole la cancha libre a otros candidatos el 2011. Por allí viene la cosa...

Ivcher y su campaña de demolición contra Lourdes Flores

Como bien lo señala estos días Mariela Balbi, son más de 60 horas que el Canal 2, propiedad de Baruch Ivcher, a través del impresentable cómico Jaime Bayly, continúa una feroz campaña de demolición contra la candidata a la alcaldía de Lima, Lourdes Flores, hecho que Balbi, comenta, nunca vio en toda su experiencia en el periodismo.


En la más reciente edición de esta arremetida, anoche Bayly difundió un audio donde Flores Nano suelta exclamaciones obviamente figurativas cuando indignada por lo que cree es una intención de presentar su porcentaje de preferencia en bajada para preparar un fraude en las mesas electorales, dice: "métanse la alcaldía al poto" o que "le importa un comino la alcaldía".

Nadie que tenga al menos un cerebro normal puede creer que la candidata habla en serio. Como ella dice, en un momento de molestia uno puede decir "te voy a matar", sin que tenga que darse por cierta tal expresión.

Pero este canal contribuye con el delito de interceptación telefónica al propalar una conversación personal obtenida delincuencialmente. La única excepción posible sería un destape de corrupción, que no es el caso, lo cual pone una vez más en evidencia la catadura moral de Canal 2 y sus conductores de programas.

Bayly pide respeto a los limeños por los dichos de Lourdes y exige que renuncie a su candidatura. Pero, ¿qué autoridad moral tiene Bayly, un personaje que se zurra todos los días no sólo en los limeños, sino en todos los peruanos que ven su programa, al propalar basura, promoción del consumo de drogas, apología de la homosexualidad y otras perversiones?

Quien lo sienta en su sillón de juez es Baruch Ivcher, personaje inescrupuloso que primero decidió no cuestionar al fujimontesinismo, al cual sólo atacó cuando tocaron sus intereses y le quitaron el canal.

Pero recordemos que Ivcher estaría perpetrando actos de corrupción al haber presuntamente negociado tratamientos especiales de parte de la Sunat para afrontar su deuda tributaria. Lo han perdonado como no hacen con otros contribuyentes. y lo siguen enriqueciendo con millones en publicidad estatal, que pagamos todos los ciudadanos Está claro que su canal, con lo que transmite, está al servicio de los dictados de Alan García.
Y lo estuvo desde el principio al despedir a César Hildebrandt durante la campaña electoral de 2006 por el solo hecho de haber entrevistado a Ollanta Humala.

Desde que García asumió el poder sistemáticamente ha servido de cortina de humo propalando programación depravada y morbosa sin atreverse a realizar ningún destape importante de los grandes faenones perpetrados por el gobierno aprista. Por otro lado, recordemos que García se jactó de tener el poder de impedir que no gane quien él quiera. Ese poder no es mágico, tiene mucho que ver con la compra de la línea de los medios de comunicación con la publicidad estatal, en la cual ya se derrocha ya más de 500 millones de soles..


¿Cuál es el interés de Ivcher en demoler a Lourdes Flores?

Por lo anterior, hay que preguntarse qué es lo que busca Ivcher con más de 60 horas de demolición de Lourdes Flores. Por algo honesto no puede emprender tal campaña. Las siguientes son algunas suposiciones:

  • Como el canal 2 recibe publicidad de las empresas chilenas, una posibilidad es que busquen castigar a Lourdes Flores por haberse atrevido a dirigir Peruvian Airlines, empresa que es competencia de la chilena Lan.
  • En concordancia con lo anterior buscarían favorecer a Susana Villarán, pseudoizquierdista entrenada en Chile, quien jamás osa criticar a los intereses chilenos en múltiples faenones antiperuanos.
  • Como Ivcher y García consideran una amenaza a Ollanta Humala, buscarían que Susana Villarán, quien vivió con suculentos sueldos de miles de dólares de las ONG, por realizar una parcializada defensa de ciertos derechos humanos, capte las simpatías de la izquierda y socave así la plataforma de electores inclinados hacia Humala.
  • Como Villarán promueve el consumo de drogas al declarar que consumió drogas, busca que la juventud degenere y pierda su capacidad de crítica inteligente, lo cual va en concordancia con la abundancia de basura morbosa y violenta emitida por su canal, que busca depravar a los niños y jóvenes.
  • Como Villarán promueve el matrimonio entre homosexuales, busca corromper a la juventud, lo cual va en concordancia con la abundancia de programas vulgares de apología y promoción de la homosexualidad de su canal. Esto podría responder a una fobia o desprecio al Perú, pues quiere que las nuevas generaciones pierdan su identidad sexual.
  • Por último, Ivcher, que se reafirma como judío, podría tomar estos episodios como parte de una campaña anticatólica y anticristiana, pues, además de atacar valores importantes defendidos por el catolicismo, escoge ahora atacar a un partido que tiene por nombre "Partido Popular Cristiano"; lo cual va en consonancia con permitir a Bayly atacar constantemente a la Iglesia Católica.

Sea cual fuese su motivación, recordamos una vez más, como ya lo hemos dicho en otras oportunidades, que las frecuencias televisivas no pertenecen a Ivcher, es el Estado peruano quien debe administrarlas y tenemos derecho a que se propale una programación de calidad en lugar de basura, pues las frecuencias no son interminables. Sólo se pueden entregar a contadas empresas por razones técnicas. La ciudadanía debe organizarse para exigir se cancele la licencia a empresas como la de este personaje, que hace mucho daño a la población, y se la entreguen a otra empresa que ofrezca una programación superior.

Fuente : Con Nuestro Perú

lunes, 13 de septiembre de 2010

El hundimiento de La Covadonga.

Escribe: Coronel EP (r) Arturo Castro Flores

El 13 de setiembre del presente año se cumplen 130 años de una hazaña heroica que ejecutaron un puñado de peruanos del puerto de Chancay, quienes valiéndose de una estratagema hundieron la nave chilena La Covadonga que estaba al mando de su comandante Pablo de Ferrari y que el día anterior había bombardeado un puente de ferrocarril para impedir el tráfico de trenes.
El Profesor Pedro Godoy P, del Centro de Estudios Chilenos CEDECH, nos relata este episodio “Lo cierto es que la “Covadonga” es empleada –durante la Campaña de Lima- en el bloqueo de la costa peruana. Está al mando de Pablo Ferrari y estacionada frente a Chancay, caleta pesquera ubicado a 40 km. del Callao. Allí –después de cañonear el poblado- como botín se iza a bordo una balandra. Aquello es fatal porque se trata de un torpedo caza-bobo. Al explotar se hunde la compañera de la “Esmeralda”. Las bajas suman casi un centenar de marineros incluyendo su comandante”.
Durante más de una centuria no se ha intentado reflotar la Covadonga, navío de madera. Los medios de comunicación han publicado la propuesta del General de Ejército Otto Guivobich Arteaga, Comandante General del Ejército, quien ha expresado la intención de reflotar “La Covadonga”.
Como refiere la revista Caretas (abril 2008) “En 1987, el alcalde de Chancay de entonces, Torres Málaga, propone reflotarla y convertirla en museo. En el 94, a raíz de un documental para Canal 4, la idea de rescatarla regresa a la prensa. Según la Historia, los otros buques chilenos tuvieron un final deshonroso (el Matías Cousiño de carbonero, el Cochrane como chatarra) (…)”.
El congresista Luis Gonzales Posada reaccionó y criticó la propuesta del general Otto Guibovich: “No corresponde a un jefe militar plantear reflotar la nave chilena Covadonga, hundida en la Guerra del Pacífico, porque es un tema que linda con la política exterior y además por la sensibilidad que puede generar en la relación entre Perú y Chile”.
Luego agregó: “Hacer una declaración en ese sentido puede interpretarse como una sugerencia de canje (…) y ese es un tema que corresponde a la política exterior, y por lo tanto, de competencia exclusiva del presidente Alan García y el canciller José García Belaunde”.
Al respecto, el diario La Patria que se publicó entre los años 1871-1882. Durante la ocupación chilena de Lima (1881-1883), este diario siempre apeló por mantener el patriotismo y la defensa de los intereses nacionales. Hoy la historia reconoce en esos insignes hombres de la pluma como: Tomás Caivano, Federico Torrico, Pedro del Solar y José Casimiro Ulloa, su permanente lealtad a la patria, que era expresada a través de sus mensajes publicados en este diario (1).
El 14 de setiembre de 1880, este diario publicó en su editorial titulado “Y va el segundo”, del que a continuación glosamos algunos párrafos:
“Otro de los buques chilenos ha ido a ocupar el fondo del Océano”.
“Caro cuestan ya a Chile los alardes de fuerza y la ostentación de un poder que se ha empleado siempre contra la razón y fuera de toda práctica culta y de toda sugestión hidalga”.
“La nave sepultada ayer entre las ondas, se había ensañado el día antes contra el viaducto de Chancay, intentando destruirlo a mansalva y lanzando sobre el puente más de noventa bombas”.
“(..) Poco antes de que en su cobarde ensañamiento sobre el pueblo indefenso, intentase comenzar el bombardeo de la víspera, una explosión tremenda la hizo volar por los aires para sepultar después tanta perversidad en el seno del mar, infligiendo el merecido castigo a quienes no tuvieron nunca una sola acción que no sea altamente reprobable”.
“¿Quién no encuentra, no diremos perfectamente legítimo, sino verdaderamente santo todo lo que tienda a destruir los elementos que Chile ha puesto al servicio de la peor de las causas sostenida con la más indigna de las tácticas?”.
“¿Cómo no sentirse al saber que los buques que sirven al vandalaje, a la extorsión más descarada, a la imposición de rescate, desaparecen uno a uno pagando caro el profanamiento de las sagradas leyes de la guerra?(…)”.
“(…) No hay remedio, la guerra, lo dijimos, se ha modificado sustancialmente”.
“Es menester destruir sin miramiento”.
“En el mar y en tierra es conveniente que tales enemigos marchen siempre sobre un volcán y paguen con la vida la profanación del sagrado suelo de la Patria”.
“Ellos invaden, talan, asesinan, queman, imponen tributo y profanan a las mujeres, purifique pues el fuego tanta infección y sepa el mundo que contra la razón de la fuerza, está la amenaza de lo desconocido”. “No hay términos medios”.

Ingenio y coraje de los peruanos hizo posible el hundimiento de la Covadonga frente a Chancay


Merced a una trampa caza- bobos preparada por el valeroso ingeniero José Manuel Cuadros


Redactor: Francisco Chirinos Soto(*)
El 13 de setiembre de 1880, hace 130 años, la cañonera chilena La Covadonga resultó hundida a unos centenares de metros de la costa de Chancay, como consecuencia de una violenta explosión cuidadosamente preparada por un grupo de oficiales y técnicos peruanos. Culminó de esa manera la agitada existencia de una embarcación originalmente española, que había llegado a aguas peruanas formando parte de la aparente expedición científica con que el gobierno español de entonces pretendió disimular una absurda tentativa de recuperar su vigencia de dominio colonial sobre estas ya independizadas repúblicas sudamericanas.

La Virgen de Covadonga -tal fue su denominación original- salió del astillero Arsenal de la Carraca, en Cádiz, para la Armada Española. Se trató de una goleta con 630 toneladas de desplazamiento y una eslora de 48.5 metros, con propulsión a vela y a vapor y fue botada en 1859. Incorporada a la escuadra española que llegó al Callao el 10 de julio de 1863, esta nave no se apartaría de aguas sudamericanas, en las que permanece sepultada.
Entre diversas actividades durante los días previos al conflicto con España, la Covadonga cumplió con la ingrata tarea de conducir desde Panamá hasta el Perú a ese siniestro personaje llamado Eusebio Salazar y Mazarredo, quien pretendió ser recibido por nuestro gobierno con el título de “comisario regio” del gobierno peninsular, pretensión rechazada por el Presidente Juan Antonio Pezet.
Varias otras correrías realizó la pequeña embarcación en esos meses previos a la iniciación del conflicto, que tuvo su punto de partida en la invasión de las Islas Chincha por parte de la escuadra española. En circunstancias tan delicadas, el débil y vacilante gobierno del General Juan Antonio Pezet llevó adelante las negociaciones que generaron el Tratado de 28 de enero de 1865, suscrito por el General Manuel Ignacio de Vivanco, por parte del Perú, y el Almirante José Manuel Pareja, del lado español.
Este tratado provocó una reacción nacional que terminó con el régimen de Pezet y dio paso a la dictadura del General Mariano Ignacio Prado, quien convocó al célebre Gabinete de la Victoria, con el cual desarrolló las heroicas acciones que culminaron en el Combate del 2 de Mayo de 1866. La Covadonga, ya con bandera chilena, había participado dos meses antes en el combate naval de Abtao, en que una flota combinada peruano-chilena venció a dos poderosas naves españolas, bajo el liderazgo del peruano Manuel Villar.

Captura de La Covadonga
Estamos hablando de La Covadonga ya con bandera chilena. Algo había ocurrido para que dejara la nave de pertenecer a la orgullosa escuadra española. Algo muy grave, en verdad. La Covadonga se encontraba en aguas chilenas, en viaje entre Coquimbo y Valparaíso, cuando fue acechada, según el relato de Basadre, por la goleta chilena Esmeralda, que tenía al mando al Capitán de Corbeta Juan Williams Rebolledo, más tarde Comandante General de la Marina chilena.
La Esmeralda dominó a la Covadonga y el comandante de esta última ordenó abrir válvulas para hundir la embarcación, pero fue abordada por los chilenos que evitaron la maniobra cuando ya el agua empezaba a inundar la bodega. La Covadonga fue incorporada a la Armada chilena y un decreto especial dispuso que mantuviera su nombre original. Fue así que, pocas semanas después formó parte, precisamente, de la armada combinada del Perú y Chile que actuó brillantemente en el Combate de Abtao.
La captura de La Covadonga por los chilenos fue informada al Almirante Pareja, que se hallaba en el buque insignia la Villa de Madrid. Fue el Cónsul de Estados Unidos, de apellido Nicholson, quien le confirmó el revés sufrido por la escuadra española. Pareja –seguimos con Basadre- estuvo paseando y fumando en la cubierta de su nave, mostrando aparente tranquilidad después de la entrevista con el cónsul norteamericano.
Pero, a los pocos minutos, bajó a su cámara, e instantes después se oyó una detonación: el Almirante se había suicidado. Severísimo castigo, en defensa de su honor, que se impuso a sí mismo, por un hecho en el cual no tuvo la más mínima responsabilidad. A su secretario y sobrino político le había dejado un mensaje en un papel: “Te estoy agradecido. Que no me sepulten en aguas chilenas. Que todos se conduzcan con honor”. La Villa de Madrid se internó en alta mar y allí, en dramático acto, el cadáver del Almirante Pareja fue arrojado al océano.

Guerra con Chile.
La Covadonga, terminado el conflicto con España, se fue a Chile. Volvió a nuestras aguas con motivo de la Guerra del Pacífico, formando parte de la escuadra chilena. El 15 de mayo de 1879, el comodoro Juan Williams Rebolledo, según relato consignado en Historia de la Marina del Perú, de Rosendo Melo, que era ya el virtual comandante general de la armada chilena, encargó a La Esmeralda y La Covadonga el bloqueo del puerto peruano de Iquique, en el cual se libraría histórico combate ocho días después. Con la misión de liberar a nuestro puerto de ese bloqueo, llegaron a Iquique las dos unidades más importantes –acaso las únicas de alguna significación- que eran la Independencia y el Huáscar, comandadas por Luis More y Miguel Grau, respectivamente.
Conocemos el desenlace agridulce del Combate de Iquique. El Huáscar dio fácil cuenta de La Esmeralda, siendo notoria su superioridad como nave de acero frente a una goleta de madera. Sin embargo, los chilenos, con el comandante Arturo Prat a la cabeza, se defendieron con bravura frente al ataque final que consistió en una embestida con el espolón del Huáscar, que partió en dos a La Esmeralda y la echó a pique. Prat murió en ese choque o en un audaz intento de abordar el Huáscar. Hay versiones contradictorias al respecto. En todo caso, su cadáver fue recogido y sus prendas personales enviadas por Grau a la viuda, en una noble carta, que la destinataria respondió en términos de honda gratitud.
Nuestra otra unidad naval, la más poderosa, La Independencia, corrió triste suerte, precisamente en su intento de dar caza a La Covadonga que, por su menor calado, navegó por zonas peligrosas en las que La Independencia encalló. La Covadonga, observando el percance, dio vuelta y su tripulación se dedicó al innoble ejercicio de ametrallar a los náufragos que escapaban de la siniestrada unidad peruana. La llegada de Grau con el Huáscar obligó a La Covadonga a tomar nuevamente la ruta de la fuga.
La Covadonga estuvo presente, algunos meses después, en el Combate de Angamos, formando parte de la escuadra chilena que acorraló y capturó al Huáscar y dio gloriosa muerte a su comandante Miguel Grau. En esta acción guerrera, los grandes protagonistas, por el lado chileno, fueron los acorazados Blanco Encalada y Lord Cochrane, poderosas unidades que desplazaban más de tres mil toneladas cada una, frente a las cien toneladas del Huáscar y con un armamento de incuestionable superioridad. Fue una confrontación desigual con ribetes epopéyicos, equiparable al sacrifico de Leonidas en las Termópilas. La Covadonga, como las demás unidades de la escuadra, participaron como simples testigos de la tragedia.

Bloqueo del Callao
Junto con el Loa, vino La Covadonga a mediados de 1880 a cumplir actividades de apoyo a las fuerzas terrestres, que preparaban la invasión. El mar, con el desastre de Angamos, había quedado virtualmente a merced de la armada chilena. Fue entonces que la combinación del ingenio y el coraje de los peruanos hizo posible que se asestara dos golpes a las fuerzas armadas chilenas, que si bien no tuvieron gran trascendencia para el desarrollo de la contienda, significaron la presencia de un espíritu nacional indomable.
El Loa, transporte artillado, fue volado en El Callao, merced a un poderoso artefacto explosivo cuidadosamente preparado por el ingeniero José Manuel Cuadros, valeroso técnico y militar que había participado a los dieciocho años en el Combate del 2 de Mayo. Dos meses después, el propio Cuadros fue el autor del explosivo que hundió a La Covadonga frente a Chancay. Después fue diligente alcalde de Chorrillos y ministro de Piérola durante el gobierno constitucional del Califa.

La Explosión de Chancay
La Covadonga fue enviada a Chancay, con la misión de cañonear un puente ferroviario. Al atardecer del 13 de setiembre de 1880, agotada su actividad hostil, la tripulación observó entre los botes de la bahía uno especialmente arreglado y pintado, que llamaba la atención. Y, pese a la advertencia del comandante general de la armada chilena, Galvarino Riveros, en el sentido de que no se acercaran a ninguna unidad extraña o sospechosa, el propio comandante de La Covadonga dirigió la operación destinada a elevar el bote hacia la cubierta de la nave.
Todo ello estaba, precisamente, calculado por la hábil mente de José Manuel Cuadros. “Al tensar el aparejo –dice el relato técnico- se haló la revisa, estalló el fulminante y en seguida la dinamita, cuidadosamente disimulada bajo la sobrequilla”. El comandante de La Covadonga, Capitán de Corbeta Pablo de Ferrari y varias decenas de tripulantes, murieron en ese mismo momento. Otros tantos cayeron al agua y fueron auxiliados por los pobladores de Chancay a quienes horas antes habían estado bombardeando. Otros, por último, subidos a una lancha, se dirigieron hacia Ancón y fueron recogidos por una nave chilena.
La Covadonga, en pocos minutos, se fue al fondo del mar. Pero, según parece, sus restos se hallan muy cerca de la superficie. Me cuentan que hace poco alguien extrajo el timón de la nave, el mismo que se luce en la casa de algún personaje limeño.

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