martes, 21 de diciembre de 2010

LA UNICA MANERA DE CONSTRUIR UNA NUEVA RELACION CON CHILE ES SIENDO MILITARMENTE PODEROSO Y ECONOMICAMENTE FLORECIENTE


Una nueva relación con Chile

por César Hildebrandt

http://www.diariolaprimeraperu.com/online/columnistas/una-nueva-relacion-con-chile_50504.html

La verdad es que ya me aburre hablar de Chile. Durante estos años me he ocupado del asunto y, al lado de personajes de veras importantes, he tratado de advertir y recordar.
Al final, todo lo que uno puede decir de Chile es, en resumen, que nunca será un país amigo del Perú.
Con Chile, sin embargo, tenemos que entendernos.
Entendernos no como lo propone la diplomacia del doctor Alan García, desde luego.
Porque García sigue hablando de cuerdas separadas y diciendo que por un lado están los negocios y por el otro el asunto de fondo.
Es que García no entiende que para Chile los negocios son el asunto de fondo. Y los chilenos tienen razón.
El guano y el salitre fueron su negocio en el siglo XIX.
Comprar un Perú barato, de a trozos y sin tregua, es su negocio actual.
Y para defender esos negocios es que Chile se arma.
No es el asunto de La Haya lo que ha desatado la belicosidad de Chile.
Su armamentismo superlativo tiene veinte años de existencia y se ha reforzado, precisamente, en los últimos seis -mucho antes de que presentáramos nuestro expediente en la máxima instancia del arbitraje internacional-.
Nadie ha armado mejor y más ofensivamente a Chile que la señora Bachelet, que es una mezcla de Pasionaria con Patricio Lynch.
Porque a la hora de pensar en el Perú el socialismo de la Concertación pasa por el filtro de la historia y se impregna de esa enemistad rancia y pétrea que viene de lejos y que no terminará fácilmente.
Chile sólo nos mirará como interlocutores cuando nos mire como a iguales.
Y eso quiere decir un Perú digno, erguido, serio y dispuesto a hacerse respetar sin apelar a bravuconadas ni hurgar todos los días en el resentimiento.
Un Perú militarmente respetable y económicamente floreciente es la única manera de encarar la construcción de una nueva relación con Chile.
Un Perú económicamente floreciente y militarmente cachivachero es el sueño de Chile.
Claro que el civilismo inmortal de la derecha -aquel que nos condujo a la humillación del siglo XIX- no está de acuerdo con esto.
La derecha peruana, a diferencia de la chilena, no tiene patria. Tiene sólo bolsillos.
El señor Graña, por ejemplo, es tan peruano como los chocolates Costa. Tan peruano como las tiendas Wong.
Graña -no lo olvidemos- fue el socio de Chile en el allanamiento del Aeroclub Collique, vendido truhanescamente gracias a la cutra y a la desnacionalización de la agenda del desarrollo peruano.
Lo primero que hicieron en Collique fue sacar con comba el busto de José Abelardo Quiñones Arízola, el héroe de la Fuerza Aérea peruana.
El círculo se cierra: de la afrenta a Quiñones. al expulsado suboficial Ariza bien pagado,
por su traición a la patria.
Pero, ¿cómo llamar a quienes han permitido que Lan-Chile sea hegemónica en los vuelos domésticos del Perú, empleando a pilotos militares autorizados por el ministerio de Transportes de Lima?
¿Qué nombre les damos a los que destruyeron la flota mercante del Perú y le cedieron las naves y las rutas a Chile?
Y a quienes encubrieron la presencia del capital chileno en la pestífera operación del puerto de Paita, ¿qué nombre les ponemos?
Ariza es un traidorzuelo. Pero la verdad es que los datos que ha podido entregar en los cinco últimos años eran los datos de la bancarrota y del desarme involuntario.
No había muchos secretos, felizmente, que ofrecer desde una Fuerza Aérea públicamente inoperativa, achatarrada y necesitada de repuestos y antioxidantes.
Para decirlo con grosería: ¿Qué secretos puede esconder una Fuerza Aérea que casi no puede despegar?
Alguien podría decir, no sin cierto cinismo, que Ariza, que volaba en Lan y compraba en Saga y se remediaba en Fasa y cambiaba losetas en Sodimac, ha podido pensar que lo que estaba haciendo no era traicionar a su país sino colaborar con un hermano mayor y empoderado.
¿Será que, más que traición, lo de Ariza podría ser colaboracionismo de un nuevo Felipillo en un nuevo proceso de conquista?
A la derecha dizque peruana le aterroriza la idea de ponernos firmes con Chile.
Y es que la derecha dizque peruana no hizo a este país: apenas lo saqueó.
La derecha chilena, en cambio, construyó un país serio y a veces temible donde antes hubo una remota capitanía y, más tarde, la anarquía de los primeros años de su república.
La derecha chilena no se avergüenza de su bandera ni susurra su himno. La peruana carece de bandera y bailaba minués cuando al inmenso Grau le faltaba carbón de calidad en los calderos del Huáscar.
No proponemos el baño María eterno de la memoria herida. El pasado es inmodificable. Lo que tenemos que lograr es que también sea irrepetible.
Hablamos del presente.
Hablamos de empezar a revisar nuestra política hacia Chile.
Primero, poniendo restricciones al ingreso del capital chileno en áreas que pueden ser consideradas delicadas para nuestra seguridad. Eso es lo que ellos hacen y harán en relación al Perú. Si eso significa desbaratar el TLC firmado a espaldas del Congreso, pues habrá que hacerlo.
Segundo, comprando -a pesar de las rebietas "cosmopolitas" de la derecha- lo que nos falta para dejar de estar indefensos. Porque las armas, doctor García, son también una inversión. No le haga usted caso al civilismo, madrastra de todas las derrotas.
Tercero, cooperando con Chile en todo aquello en lo que podamos marchar juntos como los vecinos inexorables que somos.
Cuarto, afianzando nuestra relación con Ecuador, Colombia, Bolivia y Brasil -más allá de los discursos y entrando al terreno del desarrollo de fronteras, la inversión recíproca y la sinergia de empresas y proyectos-.
Chile es un país serio con el que tenemos que convivir. Es, en muchos sentidos, un país admirable.
Pero es también un país que ha pensado siempre que Bolivia es obviable y que el Perú es una suerte de hinterland, un súbdito comercial, una Araucanía del norte, un peldaño de esa escalera que lo llevará ser la mayor potencia del Pacífico sur.

Es hora de entender esta complejidad y de actuar como un país y no como un serrallo. Sin aspavientos pero con la férrea voluntad que merecen las buenas causas.


SEÑORES... NO SE PUEDE NEGAR, ALGO QUE YA ES TOTALMENTE EVIDENTE: EN EL GOBIERNO PERUANO SE ENCUENTRA INFILTRADO EL PODER CHILENO, MUCHOS MIEMBROS DEL GOBIERNO DEBEN HABER SIDO COMPRADOS PARA FAVORECER A CHILE EN LAS DESICIONES POLITICAS, CHILE ESTA INVADIENDOO TODO EL PERU ECONOMICAMENTE, CHILE ESTA ACAPARANDO EL COMERCIO, LA AGRICULTURA, LOS SERVICIOS PUBLICOS ESCENCIALES (ENERGIA ELECTRICA), SE ESTA VENDIENDO TIERRAS A LOS CHILENOS, CHILE SE ESTA BENEFICIANDO DEL PERU A CAMBIO DE NADA.....!!!!
CHILE ES UN PAIS QUE JAMAS CEDERIA UN MILIMETRO DE SU TERRITORIO AL PERU, CHILE NO PERMITIRIA QUE UNA EMPRESA PERUANA SEA LIDER EN SU TERRITORIO (AEROCONTINENTE), CHILE JAMAS SERA AMIGO DEL PERU, CHILE NUNCA OFRECERA NADA EN BENEFICIO DE PERU....................... ENTONCES ... QUE ES LO QUE NEGOCIAN LOS POLITICOS PERUANOS CON CHILE?
QUE DIRIAN FRANCISCO BOLOGNESI, MIGUEL GRAU EL CABALLERO DE LOS MARES, QUE DIRIA JOSE ABELARDO QUIÑONES, QUE DIRIAN TODOS NUESTROS HEROES QUE LUCHARON POR ESTA PATRIA EL PERÚ..... SI RESUCITARAN Y VIERAN COMO CIUDADANOS INESCRUPULOSOS, GOBERNANTES DESONESTOS VENDEN LA PATRIA A PEDAZOS....!!!
OJALA SURGIERA UN GENERAL CON CORAJE Y VERDADERO AMOR A LA PATRIA QUE TENGA LOS COJONES DE LLAMAR A LA NACION A DEFENDER SUS INTERESES .... TENIENDO EN CUENTA QUE AQUI NO SOLO ESTA CHILE DE POR MEDIO, SINO QUE NUESTRO PEOR ENEMIGO ESTA EN EL MISMO GOBIERNO PERUANO, LOS GOBERNANTES CORRUPTOS QUE NEGOCIAN A FAVOR DE LOS CHILENOS, LOS GOBERNANTES QUE DESARMAN A NUESTRAS FUERZAS ARMADAS DEL PERU, PARA QUE NUESTRO PAIS NO TENGA LA CAPACIDAD DE NEGOCIACION NI EN EL CAMPO DIPLOMATICO NI EN EL CAMPO MILITAR Y DE ESA MANERA FAVORECER A LOS CHILENOS... MALDITOS POLITICOS VENDE PATRIA.
MUCHAS OTRAS NACIONES DEBEN ESTAR INTERESADAS EN QUE EL PERU NO TENGA UNA FUERZA ARMADA COMPETENTE,... PARA QUE CUANDO LLEGUE LA CRISIS DEL AGUA Y OTROS RECURSOS NATURALES, EL PERU SEA PRESA FACIL DE LA INVACION DESESPERADA DE AQUELLOS QUE NO DISPONEN DE RECURSOS HIDRICOS ETC.

Fuente : TRINCHERA DE PATRIOTAS

TRAIDOR GOBIERNO APRISTA NIEGA VIATICOS A LOS MILITARES QUE ESTAN COMBATIENDO EN EL VRAE


Oficiales superiores y personal subalterno de las Fuerzas Armadas reclamaron al ministro de Defensa el justo pago de sus viáticos. Ellos arriesgan su vida en el VRAE y expresaron su molestia por el olvido de las autoridades.
Arriesgar diariamente la vida por la defensa de la la integridad de los más de 27 millones de peruanos no les asegura una solvencia económica, eso siempre estuvo claro.
Sin embargo, que de ahí, los militares peruanos, hijos de nuestra tierra, deban enviar cartas al ministro de Defensa, pidiendo que se les cancelen los viáticos, hay una larga y criticable diferencia.
Según un diario local, esta justa misiva, tendría origen en los escuadrones VICTOR, FOXTROP, CCEV, FEB, que operan en las zonas más peligrosas del Valle del Río Apurímac y el ENE, VRAE.

Los llamados a responder
En el reclamo escrito, se pide la atención del ex Comandante General del Ejército, Francisco Contreras y del actual Gral. Howell Ballena, además claro del titular de Defensa, Jaime Thorne.
Una parte dramática de la carta es la siguiente:
“Usted, señor Ministro, viajó al fuerte Pichari y en ceremonia afirmó que contáramos con su apoyo incondicional, es más, a un grupo les dijo que vengaran la muerte del capitán y el suboficial del Ejército. Nos piden resultados y así lo hacemos, ofrendamos lo más preciado que tenemos: nuestra vida, y así nos retribuye nuestra institución, no dándonos lo que bien ganado nos corresponde".
Será cuestión de horas esperar la respuesta de las autoridades castrenses, responsables de salvaguardar por la tropa que defiende la soberanía de todos los peruanos del flagelo del narcotráfico.

sábado 18 de diciembre del 2010

Hora: 13.00

Militares envían carta a ministro Thorne por estar impagos en el VRAE

(Peru.com).- Una carta de oficiales superiores y de personal subalterno de los destacamentos especiales que operan en el Valle de los Ríos Apurímac y Ene (VRAE) enviaron al ministro de Defensa, Jaime Thorne, donde se quejan que nos les habían pagado los correspondientes viáticos que les habían prometido.

“Nos vemos en la imperiosa necesidad de recurrir a un llamado a la conciencia para el general Francisco Javier Contreras Rivas y al general Luis Ricardo Howell Ballena, saliente y actual jefe del Comando Conjunto de las FFAA, debido a que el personal destacado a las diferentes Operaciones en la Zona del VRAE, de los destacamentos especiales VICTOR, FOXTROP, CCEV, FEB, hemos sido perjudicados económicamente en lo que respecta a nuestros beneficios (viáticos) por servir en la zona en estado de Emergencia”, indica parte de la misiva que fue redactada el 16 de diciembre.

“Señor Ministro a estos destacamentos se les adeuda por concepto de viáticos para este personal desde el mes de agosto hasta el mes actual y en algunos casos el mes de mayo. Según dice la Oficina de Administración del CCFFAA, por errores administrativos”, indica el documento que publica el ‘Diario16’.

Asimismo, los militares expresan: “El día 15 de diciembre, el CCFFAA depositó en las cuentas personales del personal afectado en estos conceptos, considerando sólo cuatro días por cada operación realizada durante los meses en mención, conociendo el personal que existe una directiva que establece el viático para zona del VRAE es de siete días por operación realizada”.

“Solamente se ha considerado hasta el mes de noviembre, y el mes de diciembre no, porque sencillamente al general Howell no le da la gana de brindar este beneficio. Señor Ministro esto es una violación de los derechos y beneficios para el personal de estos destacamentos especiales, que como es de su conocimiento venimos realizando Operaciones de Envergadura”.

La carta además da cuenta de algunas promesas que les habría hecho el Ministro Thorne en la zona cusqueña de Pichari, luego de haberse producido enfrentamientos que dejaron bajas en nuestras gloriosas Fuerzas Armadas.

“Usted señor ministro viajó al fuerte Pichari y en ceremonia afirmó que contáramos con su apoyo incondicional, es más, a un grupo les dijo que vengaran la muerte del capitán y el sub oficial del Ejército. Nos piden resultados y así lo hacemos, ofrendamos lo más preciado que tenemos: Nuestra vida y así nos retribuye nuestra institución”, enfatiza la carta.

DESDE OLLANTAY HASTA OLLANTA HUMALA

LAS REBELIONES Y LOS GOLPES MILITARES EN EL PERÚ

El Perú siempre ha sido un país de rebeliones, revueltas, revoluciones, alzamientos, asonadas y golpes de Estado. Particularmente el sur del país tiene una larga y arraigada cultura de la revuelta, desde Ollantay hasta el teniente-coronel Ollanta Humala, cientos de páginas se podrían escribir sobre ellas. Podemos decir con cierto orgullo que, al menos en golpes, somos los primeros.
En estas tierras han habido, hay y con seguridad, habrán siempre "salvadores de la patria" que no dudarán en recurrir a la fueza para derrocar a un tirano o para hacerse de todo el poder.
Aquí les ofrecemos apenas un pequeño resumen de las rebeliones y los golpes militares más conocidos.

Una Rebelión por amor
Se dice que el Capitán Ollanta (u Ollantay) fue el primer insubordinado conocido en el Perú. Ollanta estaba enamorado de Cusi-Coyllur, hija del Inca Pachacútec. Ollanta pidió la mano de la princesa al Emperador, pero éste se la niega, entonces el novio se subleva y se encierra en una fortaleza.

La princesa da a luz a una niña -hija de Ollanta- y el Inca Pachacútec muere de indignación y de vergüenza. El príncipe heredero se venga sitiando a Ollanta y encerrando a su hermana en una cárcel.
Cuando por fin, al cabo de muchos años logra el príncipe que se rinda Ollanta y se dispone a darle muerte, Hima-Súmac, hija del capitan y de la princesa, intercede por él y es perdonado, del mismo modo consigue la libertad de su madre.

Esta rebelión "por amor" naturalemnte, es un hecho ficticio surgido de la mente de un literato anómino. Como veremos a continuación, las rebeliones verdaderas en el Perú, siempre han tenido un único objetivo: el poder.

Los orejones se rebelan contra el Inca
Años más tarde, Huayna Cápac, lleva al Imperio Inca a su máxima expansión, pero decide trasladar el centro del poder desde Cusco hacia Tumipampa, en el actual Ecuador. Ante esta situación, los "orejones" o nobles incas, se rebelan y se proclaman "defensores del Sol". El Inca tuvo que ceder, promete regresar al Cusco y aprovecha para repartir nuevos beneficios entre los nobles cusqueños. La historia de las prebendas en el Perú es más antigua de lo que se cree.

Atahualpa se alza contra Huáscar

Huayna Cápac regresaba al Cusco, enfermó de viruela y murió en el camino. La enfermedad y la muerte también alcanzaron al hijo designado para sucederle: Ninan Cuyuchi. Esto causó gran confusión sobre quién debería suceder a Huayna Cápac, pero finalmente todos coincidieron que debería ser Huáscar, por ser el príncipe co-reinante de Ninan Cuyuchi.
Pero Huáscar era muy temperamental y cometió muchos desatinos que le trajeron gran oposición. El líder de la oposición de aquella época fue Atahualpa, un príncipe curtido en la batalla, que tenía gran ascendencia entre los generales de su padre. Se realizaron varias batallas, pero la victoria final fue de Atahualpa, quien luego mandó a matar a su hermano Huáscar. Atahulpa también moriría en manos de los españoles, luego de entregar una enorme suma por su rescate.

La rebelión de Almagro contra Pizarro

Pero los españoles no pusieron fin a las rebeliones en el Perú, por el contrario, las sublevaciones fueron frecuentes. Parte de los conquistadores se insobordinaron en la Isla del Gallo contra Pizarro, pero más importante fue la guerra iniciada por Almagro. El Rey Carlos V le había dado a Francisco Pizarro la Gobernación del Perú y a Diego de Almagro la Gobernación del sur de Chile.

La conquista de Chile fue un fracaso, el territorio era pobre y la lucha con los araucanos no tenía cuando acabar. Almagro enfrentaba la insubordinación de su propia tropa y decidió reclamar algo a lo que consideraba que tenía justo derecho: la rica ciudad del Cusco. Así se inicia una guerra civil, Almagro capturó la antigua capital Inca, apresó a Hernando Pizarro, hermano del Gobernador. Hubo un arbitraje y el fallo fue a favor de Pizarro.
Almagro reaccionó con indignación e inició la guerra, pero fue derrotado, juzgado y sentenciado a muerte. Sin embargo la lucha no concluyó allí. Los almagristas se reunieron en torno al hijo de Almagro: Diego de Almagro El Mozo, quienes al final, asesinaron a Francisco Pizarro.

Las rebeliones indígenas

Si bien los conquistadores no enfrentaron una gran oposición en el Perú, los indígenas mantuvieron un proceso de resistencia que se inició con Manco y los Incas de Vilcamba y se intensificó en el siglo XVIII con Juan Santos Atahualpa y José Gabriel Condorcanqui: Túpac Amaru II.
En 1780 había en el sur un gran descontento contra la autoridad real, Túpac Amaru II pudo levantar un gran ejército indígena que causó gran preocupación en el Virreynato peruano, sin embargo, en mayo de 1781, Túpac Amaru fue capturado y ajusticiado junto con su familia.

53 gobiernos en 24 años

La rebelión de los peruanos fue fundamental en la Independencia. En el proceso independentista, hubo participación indígena, también de sectores urbano marginales, de capas medias provincianas, y mestizos y criollos de poca fortuna. Hubo guerrillas y montoneras que apoyaron a San Martín y Bolívar, y su accionar se prolongó hasta la batalla de Ayacucho.
La independencia no trajo la paz al Perú, por el contrario, sugieron numerosos movimientos de diferente concepción que buscaban tomar el poder o conseguir su propia independencia. Surgieron tendencias regionalistas y separatistas en Cusco y Arequipa. El Estado peruano no conseguía estabilidad, entre 1821 y 1845, en tan sólo 24 años, hubo 53 gobiernos y seis constituciones. En 1838 hubo 7 presidentes simultáneamente.

La rebelión de los hermanos Gutiérrez

En 1872 el presidente José Balta nombró como ministro de guerra a Tomás Gutiérrez. El Perú se encontraba en ese momento en un proceso de transición, Manuel Pardo era el presidente electo que asumiría el mando el 28 de julio de ese año. Sin embargo, el 22 de julio Tomás Gutiérrez, junto con sus hermanos Silvestre, Marceliano y Marcelino (todos coroneles) realizan un golpe militar, capturan a Balta y le dan muerte. El pueblo peruano, fatigado por la agobiante crisis económica y los cuartelazos, decide no apoyar la efímera dictadura de los hermanos Gutiérrez. Se inicia una reacción popular contra los insurrectos. Los hermanos Tomás, Silvestre y Marceliano Gutiérrez fueron muertos y colgados de las torres de la catedral de Lima.

Las rebeliones de Cáceres

Durante la ocupación chilena, el caudillo Andrés Avelino Cáceres organizó la resistencia en la sierra central entre 1881 a 1883. Cáceres participó de varias rebeliones e insurrecciones, combatió a Manuel Ignacio Vivanco (1844), apoyó a Ramón Castilla (1855-1862), combatió al gobierno de Juan Antonio Pezet (1863-1865). Apoyó el levantamiento de Mariano Ignacio Prado (1865-1868). Combatió a Nicolás de Piérola (1879-1881) y a Miguel Iglesias (1883-1886).
Finalmente, asumió el poder en 1886 a 1890 y de 1894 a 1895. Pero Cáceres, un eterno insubordinado, sufrió la insubordinación en carne propia. En su segundo gobierno fue acusado de querer perpetuarse en el poder y Nicolás de Piérola se rebeló en su contra, junto con sus montoneros llevó a cabo intensos y sangrientos combates que desembocaron en la renuncia de Cáceres y la ascensión de Piérola en 1895.

El triste fin de Leguía

El siglo XX trajo enormes cambios al país, pero las conspiraciones y rebeliones siguieron siendo las mismas. Hasta la clásica violación de la Constitución continuó siendo una norma. Durante el oncenio del presidente Augusto B. Leguía, la Carta Magna redactada por él, fue violada por él mismo y por el fiel oficialismo de aquella época.
Leguía llevó al país hacia la modernidad y fue uno de los presidentes más destacados del siglo XX, fue un sujeto pragmático y dirigió al país con mentalidad empresarial, pero también se caracterizó por mantener el control absoluto del poder y por una tendencia natural hacia el autoritarismo.
En 1920 Leguía aprobó una nueva Constitución que no contemplaba la reelección presidencial inmedita. Sin embargo, en 1923 modificó un artículo constitucional e introdujo la reelección "por una sola vez". Y luego de ser reelecto, volvió a modificar la Constitución aceptando la reelección indefinida: "el presidente durará en su cargo cinco años y podrá ser reelecto", decía la norma. Estas reformas, en manos de un congreso siempre sumiso, permitió que Leguía permanezca once años en el poder.
Todo marchó bien hasta que llegó la crisis económica producto de la Primera Guerra Mundial. El repudio por la presencia del "tirano" fue capitalizado por la revolución de Arequipa encabezada por el comandante Luis Miguel Sánchez Cerro en agosto de 1930. Leguía aceptó renunciar y partió hacia el exilio, pero fue arrestado y llevado a la Penitenciaria. Murió en el Hospital Naval de Bellavista, en absoluta pobreza, en 1932, pesando apenas 30 kilos.

El "macho" Sánchez Cerro

Como ha sido frecuente en la historia peruana, la revolución de Sánchez Cerro se originó en el sur del país, en Arequipa. De orígen humilde y rasgos indígenas, Luis Miguel Sánchez Cerro era el típico militar "macho" latinoamericano. Participó del golpe contra Billinghurst en 1914, se alzó en armas contra Leguía en 1922 y estuvo preso en la isla de Taquile, en Puno.
En 1931, se organizaron elecciones, en las cuales Sánchez Cerro resultó electo. Pero los apristas consideraron que hubo fraude y declararon a Víctor Raúl Haya de la Torre como "presidente moral del Perú". Los apristas iniciaron una oposición desenfrenada que casi lleva a una guerra civil y que concluyó con una revolución aprista en Trujillo y el asesinato del presidente Sánchez Cerro en 1933 en manos de un militante aprista.

Las rebeliones del Apra

El Apra también estuvo por detrás de otra rebelión. En 1948, durante el gobierno de José Luis Bustamante y Rivero los apristas realizaron una férrea oposición desde el Congreso, el país vivía una crisis social que desembocó en la sublevación que tenía por objetivo tomar el poder y deshacerse de los mandos castrenses. El 3 de octubre de 1948, el Real Felipe fue atacado por mar y tierra, pero los apristas no consiguieron el respaldo popular y Haya de la Torre tuvo que refugiarse en la embajada de Colombia. Bustamante y Rivero no duraría mucho tiempo.

El 27 de octubre de 1948, otra vez Arequipa se levantó contra el gobierno constitucional, y el Gral Manuel A. Odría dirigió un golpe que derrocó al presidente, al cual se le acusó de fomentar la anarquía.

Odría, su golpe y su "Montesinos"

Odría convocó a elecciones para legitimarse, pero participó solo, mandó a la cárcel al otro candidato, el general Ernesto Montagne. Por entonces surge una nueva rebelión en Arequipa, comandada por la Liga Democrática, se levantaron barricadas y hubo varios muertos. En este clima, Odría, que era candidato único, se eligió "presidente constitucional", el 28 de julio de 1950.
Odría también tuvo su "Montesinos": Alejandro Esparza Zañartu, un siniestro personaje quien se desempeñó como director de Gobierno y como ministro de Gobierno (hoy del Interior). Su actuación se rodeó de misterio y sus excesos contribuyeron al desprestigio del régimen, que acabó siendo muy impopular. La indignación aumentó cuando nuevamente en Arequipa hubo un levantamiento popular debido a una salvaje represión militar contra una huelga estudiantil, donde murieron tres jóvenes que portaban una bandera blanca. Odría tuvo que prescindir de Esparza Zañartu y derogar la ley de seguridad interior.

El golpe luego del fraude

En las elecciones de 1962 Haya de la Torre quedó en primer lugar, Belaúnde Terry en segundo y Odría en tercero, pero no hubo un ganador con mayoría absoluta, el Congreso debía elegir al nuevo presidente. Era vox populi que había habido fraude. Las Fuerzas Armadas exigieron que se anularan los comicios y como el poder electoral se negó, sobrevino un nuevo golpe de Estado que convocó a nuevas elecciones donde ganó Fernando Belaúnde Terry.

Las rebeliones de los años 60

Los años 60 fueron plagados de rebeliones y de movimientos guerrilleros inspirados por el éxito de la revolución cubana. Hugo Blanco y Luis de la Puente Uceda fueron los más famosos líderes revolucionarios. Se realizaba la toma de pueblos, haciendas y puestos militares con el fin de ganar adeptos. Pero a la población no le interesaba la ideología que predicaban y no los respaldó.
Fernando Belaúnde no trajo la ansiada estabilidad al Perú. En 1968 su gobierno firmó un convenio con la International Petrolium Company que tuvo el apoyo multipartidario. Pero el Director de la Empresa Petrolera Fiscal, Carlos Loret de Mola, denunció que había desaparecido la página once del acuerdo, donde estaría estipulado el monto de la indemnización que pagaría el Estado a esa empresa. Se produjo un gran escándalo que llevaría a una nueva rebelión. El 3 de octubre se produce un golpe de Estado que depone a Belaúnde. La junta militar presidida por el General Juan Velasco Alvarado contaría con el apoyo de la izquierda peruana y del partido comunista.

El Gobierno Revolucionario de las FFAA

El gobierno de Velasco nacionalizó los recursos, reformó el agro, la educación, expropió las empresas, los bancos y los medios de comunicación. El autoritarismo campeaba y la radicalización de los bandos opuestos era evidente.
Fue un buen momento para que el General Francisco Morales Bermúdez planeara un "relevo institucional", es decir, un golpe al golpista, que se produjo en agosto de 1975.

El "relevo institucional"

Morales Bermúdez estuvo cinco años en el poder y durante su gobierno continuaron confiscados los diarios y canales de televisión. También siguieron los encarcelamientos y las deportaciones de los críticos al gobierno. Fue entonces que se engendran las rebeliones y el terrorismo que sacudirían al país durante los años 80 e inicios de los 90. El alzamiento de dos grupos armados que sembrarían el caos y la muerte en el país y que dejarían un saldo de más de 25 mil muertos (70 mil según la Comisión de la Verdad instaurada en 2001).

El Autogolpe de Fujimori

En 1990, en medio de la hiper-inflación y la violencia terrorista, Alberto Fujimori llegó al poder sin ningún apoyo de los partidos políticos tradicionales y tuvo que enfrentar una fuerte oposición en el Parlamento. Fujimori acusaba al Congreso de ser "paquidérmico" y el Congreso a Fujimori de tener actitudes "totalitarias".
La discusión terminó el 5 de abril de 1992, a la voz de "disolver", cuando Fujimori cerró el Congreso e intervino el Poder Judicial, tomando el poder absoluto. El sui generis golpe sería conocido como "el autogolpe" de Fujimori y contó con un respaldo de entre el 80% y el 90% de la población.
El gobierno de mano dura de Fujimori consiguió vencer la hiper-inflación y capturar a los cabecillas terroristas.
Sin embargo, Fujimori las vería díficiles cuando el 13 de noviembre de 1992 el Grl. Jaime Salinas Sedó lideró un "contragolpe" que a última hora fue debelado y sus líderes encarcelados.
Luego de ello Fujimori hizo una nueva Constitución, fue reelecto e "interpretó" la Constitución para reelegirse nuevamente.

Montesinos y su intento de tomar el poder

En el año 2000 se hicieron evidentes las fraudulentas manipulaciones del asesor presidencial Vladimiro Montesinos, el cual controlaba casi todas las instituciones del Estado, sobre todo, las Fuerzas Armadas. Tras exhibirse un vídeo donde Montesinos sobornaba a un congresista, Fujimori destituyó a Montesinos y anunció que acortaría su tercer mandato.
Pero al asesor presidencial no le gustó la idea y trató de mantenerse en el poder deponiendo a Fujimori y colocando a un títere en su lugar, sin embargo, gracias a la presión popular por regresar a una verdadera democracia, Montesinos se vio obligado a huir y vivir en la clandestinidad por varios meses hasta ser encarcelado.

Cuando los humalas eran buenos

Mientras Fujimori y Montesinos se peleaban, en Moquegua surgió una rebelión periférica liderada por el teniente-coronel Ollanta Humala y su hermano, el militar retirado, Antauro Humala secundados por 50 soldados.
Los Humala se dieron a conocer entonces, como los líderes de un movimiento ultranacionalista, racista y xenófobo llamado "etnocacerista" que proponía la supremacía de la "raza cobriza".
La rebelión "etnocacerista" buscaba sacar del poder a Fujimori y a los militares corruptos que lo secundaron.
Los Humalas ganaron cierto apoyo en el sur y el respaldo de diversos políticos que los consideraron "héroes de la democracia". Sin embargo, poco después fueron abandonados por sus soldados, quienes se entregaron a sus superiores.
Más tarde, Fujimori renunció y asumió la jefatura del Estado el presidente del Congreso, el Dr. Valentín Paniagua. Al haber cambiado la situación política, Ollanta Humala se entregó a las autoridades. A pesar de sus posturas radicales, Ollanta Humala fue reintegrado al Ejército y premiado, siendo enviado a Francia y Corea como Agregado Militar recibiendo un abultado sueldo.

Cuando los humalas se hicieron malos

En el año 2001 asumió el gobierno del Perú el economista Alejandro Toledo. Desde sus inicios, su gobierno fue duramente criticado por Antauro Humala, que consideraba a Toledo "la cabeza de un gobierno corrupto y vendido a capitales extranjeros, sobre todo chilenos".
En diciembre de 2004, su hermano, el Comandante Ollanta Humala, quien era agregado militar del Perú en el extranjero, fue dado de baja intempestivamente, lo cual provocó las iras de Antauro Humala.
Así, en las primeras horas del 1º de Enero de 2005 Antauro Humala, junto con 150 ex soldados, tomó una comisaría en la ciudad de Andahuaylas, exigiendo la renuncia del presidente Toledo, que en ese momento tenía 90% de impopularidad.
El asalto a la comisaría le ganó a Humala las simpatías de la población local pero dejó como saldo cuatro policías y dos subversivos muertos.
Según Antauro, se escogió como fecha para el asalto el 1º de Enero porque Toledo estaría tan borracho y drogado que ellos tendrían 48 horas para actuar sin ninguna reacción del Estado.
Luego de 3 días de confusión, Antauro Humala fue hecho prisionero y trasladado a Lima, donde continúa encarcelado.

¡Inexplicable omisión de candidatos!


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por Herbert Mujica Rojas


¿Es el Perú una isla? No parece ser eso exacto. Limitamos con Chile, Bolivia, Brasil, Colombia y Ecuador. Y a lo largo de poco más de 2 mil kilómetros poseemos una extensa frontera con el Océano Pacífico. Es decir planteamiento tendrá que poseer elementos de análisis geopolítico y el mandatorio designio de qué hacer con nuestra privilegiada posición de país central en esta parte del mundo.

Un tema fundamental dominará las relaciones exteriores del próximo gobierno: el contencioso sobre límites marítimos a que hemos llevado a Chile ante la Corte Internacional de Justicia de La Haya. Si ganamos, el intríngulis consistirá en la procura que el país del sur, experto en vaivenes e incumplimientos, honre el fallo. Si no es así, también hay que estabilizar la nave del Estado con respecto a esa opción.

En consecuencia, es claro e irrefutable que no hay política de soberanía nacional carente de soberanía popular, es decir con un pueblo adentrado en los motivos de sus causas y la compaginación con la historia, vínculo indisoluble e irrenunciable.

¿Tiene alguna justificación, entonces, la inexplicable omisión de los candidatos presidenciales ya públicamente anunciados, de no formular tesis u opiniones respecto a este tan álgido tema? La pusilanimidad no construye naciones, en cambio, sí apisona las claudicaciones más monstruosas. Perú necesita darse su propia respuesta, pendiente desde 1879 cuando Chile planteara y llevara a cabo una guerra de rapiña que, desde entonces, constituye la fractura psicológica nacional más importante de la República.

La omisión es cuasi simultánea y no se concibe a políticos dispuestos a emprender campaña electoral hablando de temas comunes y eludiendo el gran asunto político-jurídico en que toda la nación está comprometida para establecer los límites marítimos, aún pendientes, con Chile, reivindicar la parte invadida en el mar de Tacna y edificar la complementariedad con los del sur.

Candidatos hay capaces de mirar por encima de miopías vulgares y listas de lavandería que son las ofertas múltiples que se hacen a los pueblos desde las tarimas. Casi es regla que, una vez instalados en Palacio, todas y cada una de estas promesas caminan al desván del olvido. Postulantes hay a quienes sólo puede reputárseles ignorancia, desinterés e ineptitud manifiesta para pensar en términos geopolíticos, su estupidez es pública y notoria. No pasan de tecnócratas al servicio de quien mejor pague. Y si es dinero del imperio, mucho mejor.

Confío en que ningún candidato pretenda hilvanar excusas para arguir que “no se puede hablar de eso en público”. ¿No es acaso el juicio en La Haya un asunto de Estado y de conocimiento general? Así tendrá también que ser el resultado y por eso el pueblo peruano demanda estar enterado. Y de ese modo construir su respuesta con miras a la formación de un país capitán, con un pueblo militante y capaz de ejercer su dignidad votando en las urnas o marchando por las calles para botar a las malas autoridades.

Escribí meses atrás, 8-5-2008, en ¿Gas para Chile? ¡Cómo no! Pero.............
http://www.voltairenet.org/article156970.html, las siguientes propuestas:

¿Gas para Chile? ¡Cómo no! Pero.............

Debemos alentar a los industriales chilenos a usar los próximos megapuertos de Callao y Marcona por sus mejores costos para llegar al Asia. La complementariedad peruano-chilena debe ser una realidad en todos los ámbitos de la actividad comercial, financiera y hasta cultural, de modo que los vecinos del sur aprehendan la inmensa variedad que informa al Perú desde hace miles de años y que antaño creara un bloque socio-geográfico que abarcaba entre sus límites, al sur, hasta el río Maule.

¿Gas para Chile? ¡Cómo no! Pero.............

En prueba de acérrima postura por la complementariedad, debe dejarse de lado la oprobiosa conducta de comprar historiadores, embajadores, el alquiler de mercenarios y provocadores que hacen tanto daño a los intereses geopolíticos de las naciones. Esos elementos nocivos deben ser extirpados de las cancillerías, de las FFAA y los servicios de Inteligencia tendrán que acompasarse al derrotero de progreso y creación genuina de los pueblos, declinando, de una buena vez, estas prácticas nocivas y perversas.

¿Gas para Chile? ¡Cómo no! Pero.............

Todo lo anterior supone, de modo irrecusable, que con el propósito demostrativo de buena voluntad, sincero afán de entendimiento e inequívoco sentimiento latinoamericanista, Chile debe obligarse a que en acto oficial gubernativo y con el asentimiento de sus Cámaras legislativas, pida disculpas, en nombre de su pueblo, al Perú, por la barbarie que desató a partir del 5 de abril de 1879 cuando, sin tener fronteras con nuestro país, declaró una guerra de rapiña que enajenó Tarapacá y por larguísimos años Arica y Tacna, llegándose de ese modo al Tratado del 3 de junio de 1929 y también por los abusos, exacciones, crímenes de toda índole que desató en el territorio peruano cuando la injustificable violencia de su ocupación entre 1881-1884. Es imprescindible, además, recordar cómo Chile, en 1995, en pleno conflicto del Cenepa entre Perú y Ecuador y siendo garante del Protocolo de 1942, vendió armas y suministros al país del norte, deshonrando flagrante y aviesamente la obligatoria neutralidad a que estaba obligada, hecho que los diarios chilenos, en múltiples oportunidades, han denunciado con pruebas jamás desmentidas. Este suceso se inscribe en la larga lista de irrespetos de Chile a Perú y sobre el que tampoco ha hecho lo único que el honor, la decencia y las ganas de vivir en paz, demandan: pedir excusas.”

El pueblo tiene que exigir definiciones valientes de sus candidatos. De lo contrario, sus dudas y cobardías ¡no merecen nuestros votos! Y el próximo gobierno tendrá a su cargo este ineludible tema con Chile. Y la historia necesita que Perú genere sus propias y magníficas respuestas en la lucha por un país libre, justo y culto.

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El combate del Callao del 11 de diciembre y el buque chileno Angamos

Por Ernesto Linares Mascaro

El 11 de diciembre de 1880 se realizó el último combate entre los buques chilenos que bloqueaban el Callao y las defensas peruanas del puerto. Este combate también fue importante porque el transporte artillado chileno Angamos perdió su cañón, uno de retrocarga y largo alcance que era nuevo y no estaba en uso ni siquiera por la Royal Navy, hecho que determinó que la Chile paralizara los bombardeos al Callao, pues no lo hizo más.
Bahía del Callao en 1879
Acuarela de Rudolph de Lisle

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El Callao había sido bombardeo los días 9 y 10 de diciembre por el crucero chileno Angamos, pero cuando se inició el bombardeo del 11 salió a enfrentársele la pequeña escuadra peruana para obligar al buque chileno a retirarse pero que culminó con la pérdida de su único cañón.


El Angamos

El Angamos era un transporte artillado con andar máximo de 14 nudos que fue comprado por Chile en 1879 y había sido acondicionado para llevar un cañón de largo alcance, tanto así que podía atacar a los puertos peruanos sin ser alcanzado por los cañones que los defendían. El historiador inglés Clement Markham, describió que tan poderoso era el Angamos así como también la pérdida de su cañón de la siguiente manera:

“El Angamos ha demostrado al ventaja del uso de cañones de largo alcance. Ella fue originalmente un crucero irlandés llamado Belle of Cork; y era muy notable que tal buque era capaz de atacar fuertes fortificaciones con perfecta impunidad. Poseía dos desideratas de un eficiente buque de guerra, velocidad y una pieza de largo alcance. Su único cañón era uno de retrocarga Armstrong de 180 libras y 8 pulgadas. Con esta arma era el terror de las baterías de Arica y Callao, y si ella se hubiera enfrentado con buques enemigos, con su velocidad superior hubiera seleccionado y regulado su misma distancia. Esto la hacía un formidable antagonista, inclusive para un blindado. Aunque la escuadra Inglesa tenía en esa época en el Pacífico buques artillados con cañones de 12 y 18 toneladas, no había ninguno que podía competir con el Angamos en velocidad o alcance de tiro; y no había nadie que pudiera controlar sus acciones una vez que hubiera ganado altamar. Ella hubiera hecho pasar un rato desagradable aún para buques como el Triumph o el Shannon, y en cuanto a un enfrentamiento con buques como el Thetis o de la clase Pelican, o aun los buques llamados “gemas” como el Torquoise, las oportunidades hubieran sido muy favorables para el crucero. El cañón del Angamos sin embargo, no era perfecto. Después de hacer una gran cantidad de destrozos a lo largo de la costa, de repente, después de un disparo, retrocedió tan violentamente que se salió de la cureña y se fue al agua. Eso fue el 11 de diciembre y al sexto disparo del día. Eso se debió probablemente no sólo al gran número de veces que había sido disparado (380 en 10 meses), sino también a la gran carga de pólvora que usaba. Al principio se pensaba que el cañón había estallado y había caído en dos piezas, pero la pieza entera puede haber retrocedido a través de la bobina del muñón. Desgraciadamente se hundió en aguas profundas y la posición era incierta, así que la exacta naturaleza del accidente no ha sido comprobada” (1).
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La fragata de guerra inglesa Turquoise
Acuarela de Rudolph de Lisle

El cañón del Angamos fue similar al usado después por los blindados Huáscar, Cochrane y Blanco Encalada. En un manual de artillería chileno de la época encontramos los siguientes datos de ese cañón (2):
Calibre: 8 pulgadas
Peso nominal: 11½ toneladas
Preponderancia: 100 libras
Largo del ánima: 17 piés 4.5 pulgadas
Largo del rayado: 13 id. 6 id.
Largo total: 18 id. 4.7 id.
Número de estrías: 23
Espiral, aumentado desde: 1 en 150 en la culata a 1.45 a 8 p.s. de la boca, lo restante 1 en 45

Peso de proyectiles
Metralla: contiene cada tarro 432 balas, pesando cada una 4 onzas, embutidas en una mezcla de arcilla i arena, 180 libras

Granada enfriada sin carga estalladora, que se emplea como bala sólida, peso: 177 libras

Granada común vacía: 168 libras
Granada común con 12 libras de carga estalladora y saquete: 180 libras
Granada enfriada vacía: 177 libras
Granada enfriada con 12 libras de carga estalladora y saquete: 180 libras
Shrapnel, con balas de 7.5 por libra i 10 onzas pólvora F.G.: 180 libras

Velocidad en la boca con proyectiles de peso 180 libras
Con carga excepcional de 100 libras y granada de 180 libras:
Velocidad: 2155 pies/segundo
Energía total: 5797 pies/tonelada
Energía por pulgada de circunferencia: 230.6 pies/tonelada

Con carga máxima de 90 libras y granada de 180 libras:
Velocidad: 2027 pies/segundo
Energía total: 5128 pies/tonelada
Energía por pulgada de circunferencia: 204 pies/tonelada

Con carga ordinaria de 65 libras y granada de 180 libras:
Velocidad: 1605 pies/segundo
Energía total: 3215 pies/tonelada
Energía por pulgada de circunferencia: 128 pies/tonelada

El alcance máximo del cañón era de 7700 yardas (casi 7 Km, mientras los cañones del Callao tenían alcance máximo de 4 Km). Según el mismo manual:

“Este cañon es capaz de perforar planchas de fierro batido sin respaldo de 16 a 18 pulgadas (según la calidad de la plancha). Se le puede considerar también capaz de perforar planchas de blindaje de 14 a 15 pulgadas de grueso, sostenidas por el respaldo usual, con 1½ pulgadas de fierro interior, hasta las 250 yardas, o planchas de 8 pulgadas, montadas de la misma manera, hasta las 3,000 yardas” (3).

El Combate

El relato del corresponsal R. G. Rossel del diario “La Patria” fue el siguiente:

“Hoy hemos tenido oportunidad de presenciar un reñido combate, sostenido por nuestras dos lanchas, “Arno” y “Urcos”, contra toda la escuadra chilena.

A la 1 p.m. el “Angamos” se separó de su fondeadero en el Cabezo de la Isla de San Lorenzo y avanzó hacia el puerto, á colocarse en el lugar que acostumbra.

A la 1.40 p.m. la batería Arica hizo un tiro sobre el “Angamos”, el que contestó en el acto con un disparo dirijido como siempre sobre el Dársena. Con intervalos de 5 minutos continuó disparando hasta seis disparos, todos sin éxito de ninguna clase.

A las 2.35 el “Atahualpa”, que se había apresurado á caldear su máquina, salió del Dársena, avanzando resueltamente contra el enemigo. No obstante la lentitud de su marcha, su presencia sola bastó para que el “Angamos” se pusiera inmediatamente fuera de tiro y para que el resto de la escuadra enemiga comenzara á ponerse en movimiento.

Las lanchas “Arno” y “Urcos” salieron prontamente del Dársena. Avanzaron más de mil quinientos metros y acometieron a la “Pilcomayo” que trataba de defender el “Angamos”.

Por este momento, el grueso de la escuadra enemiga, es decir, el “Huáscar”, “Chacabuco”, “Princesa Luisa” y “Toro”, rompieron a la vez sus fuegos sobre el “Atahualpa” y nuestras lanchas. El tiroteos e hizo muy repetido. Todos los proyectiles enemigos caían al agua sin causar ningún daño.
Como nuestras lanchas acometieron con una resolución admirable, á medida que avanzaban, se retiraba el enemigo. Poco á poco fue alejándose hasta ponerse á más de doce mil metros.
Desde allí hacían un nutrido fuego, contestando siempre con gran regularidad y precisión nuestras lanchas.
El “Arno” llevó su atrevimiento hasta dirijirse sola hacia la Isla de San Lorenzo contra un transporte allí fondeado, aprovechando de que el “Huáscar” y demás buques, se habían colocado muy al Norte.
El atrevimiento del “Arno” amedrentó al transporte, que comenzó á avivar sus fuegos. Toda la escuadra viró entonces á prisa, dirijiéndose en su protección. Esto obligó al “Arno” á retirarse.
A las 4 p.m., cansado el enemigo de sus inútiles esfuerzos, abandonó el combate, dejando dueñas del campo á nuestras lanchas victoriosas.
En la retirada, la batería “Piérola” hizo dos magníficos disparos sobre el “Huáscar”, el que en el acto apresuró su marcha.
Durante el combate, el enemigo ha gastado ciento cinco proyectiles… “. (4)

Otra interesante versión peruana del combate es la del parte oficial del Capitán de Puerto del Callao al Comandante General de Marina:

“…A la 1 ¼ p.m. se desprendió del cabezo de la isla de San Lorenzo el transporte chileno “Angamos” sobre la bahía de este puerto y a continuación y el mismo rumbo la corbeta “Pilcomayo”. Colocado el “Angamos” en el centro de la bahía y a la distancia de 8,000 mt más o menos del Dársena rompió sus fuegos a la 1 ½ p.m. habiendo caído el primero fuera del Dársena, el 2º en la población, el 3º por la popa del “Marañón” en el agua, el 4º muy corto, el 5º ídem, el 6º cayó por el canal en el agua, y el 7º por la popa del “Atahualpa” en el agua. Desde el primer tiro de la “Angamos” nuestro monitor “Atahualpa” zarpó de su fondeadero, salvó las palizadas y continuó saliendo hasta la distancia de 3 millas más o menos; y cuando llegaba a esta distancia fue el 7º tiro del “Angamos” el que inmediatamente se abrió más afuera colocándose respecto del dársena como 10,000 metros en cuyo punto se mantuvo sin hacer un tiro más. En esta evolución le siguió la “Pilcomayo”. Las lanchas nuestras “Urcos” y “Arno” acompañaron al “Atahualpa” y al aguantarse el monitor ellos continuaron yéndose más afuera al extremo de que el “Arno” le hizo un tiro a la “Pilcomayo” que se fue muy inmediato. Cuando esto sucedía eran las 2 p.m. hora en que se movía el “Huáscar”, Chacabuco”, “Toro” y “Princesa Luisa”, todos con rumbo al norte y en auxilio del “Angamos” y “Pilcomayo” que ya se batía la segunda con las lanchas. A las 2 ¼ p.m. rompió sus fuegos el “Huáscar” y el “Toro” sobre nuestro monitor “Atahualpa”, generalizándose de este modo el combate entre los buques dichos menos el “Amazonas” que permaneció mudo. De los tiros hechos por los buques chilenos sobre nuestro monitor algunos y la mayor parte sobre nuestras lanchas son del “Angamos” 7 tiros, “Huáscar” 15, “Pilcomayo” 60, “Chacabuco” 4, y “Toro” 19 que suman en todo 105 tiros. Nuestro monitor sólo ha hecho 2 disparos con cañones pequeños, la lancha “Urcos” 3, “Arno” 11, la batería “Pacocha” 2, del Dársena 1 y de la Batería “Piérola” 2, que suman en todo 21 tiros. En el tiempo del combate nuestras lanchas han maniobrado en distintos sentidos hasta el extremo de que la lancha “Arno” se dirigió al cabezo y le hizo un tiro al transporte “Matías Cousiño” aunque corto. De este modo ha terminado el combate de la fecha que se puede decir que ha tenido lugar entre la escuadra bloqueadora chilena y las lanchas “Arno” y “Uricos” a las 4 p.m. hora en que la “Chacabuco” hizo señales a los demás buques. El último tiro fue hecho por la batería “Piérola”, que como el primer tiro de ésta misma fueron muy cerca del “Huáscar”. El monitor “Atahualpa” y las dos lanchas han regresado a su fondeadero…” (5)

La información chilena publicada sobre el combate se centra en la pérdida del cañón del Angamos. El contralmirante Galvarino Riveros, Jefe de la escuadra chilena, escribió lo siguiente en su parte oficial al Ministro de Guerra y Marina en Campaña:

“El 11 se renovó el bombardeo; pero al ir a tomar colocación, noté que el monitor “Atahualpa” i dos lanchas que se mantuvieron a su costado, i dos mas que operaron independientes, salian del dársena, por lo cual, con los otros buques, me dirijí al punto donde se encontraba el “Angamos”.

Comprendí que el objetivo de esta salida tendria por objeto distraernos i evitar que se disparase sobre el dársena, por lo cual el “Angamos” siguió disparando sobre ella, mientras el “Huáscar” lo hacía sobre el monitor.- Después de cinco disparos del “Angamos”, algunos bastante felices, al disparar el sesto, el cañon desapareció, no quedando de él sino el anillo de los muñones.

El cañon no reventó afortunadamente, pues ese accidente habría causado innumerables desgracias, según todas las apariencias; el cañon se cortó en el tubo interior de acero, precisamente en la medianía del refuerzo de los muñones, lanzando sobre estribor la parte que mira al brocal i sobre babor de la culata. La sección del grano que ha quedado a bordo, demuestra, además, que el tubo interior que fue lanzado sobre babor, corrió primeramente sin arrastrar los refuerzos superiores en los primeros momentos, llevándolos enseguida consigo para tocar la parte trasera de la esplanada i saltar en seguida al agua, destruyendo una parte de la amurada a babor i a popa del portalon…

… Sensible es que no hayan quedado a bordo las demás partes del cañon para estudiar las causas que hayan producido el accidente de que me ocupo; pero no creo sea aventurado decir que el cañon tenia defectos de construcción. Examen más detenido podrá destruir o corroborar el anterior aserto; pero es indispensable dejar aquí constancia que la carga ha sido la de reglamento, una sola granada…

El accidente a que me refiero causó la muerte instantánea del teniente 2° don Tomás Perez, de la dotación del Huáscar, que accidentalmente se encontraba a bordo, i la del cabo de cañon, timonel Jose del C. Jagusto; el cadáver del primero ha sido debidamente preparado i entregado al señor comandante del “Angamos”, como también los objetos de su pertenencia, para ser entregados a su familiar. El del segundo ha sido enterrado en el lugar destinado a los fallecidos de nuestros buques…” (6).

Además de los 2 muertos, hubo 13 heridos.

La importancia de la pérdida del cañón del Angamos
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El crucero chileno Angamos
Álbum Gráfico Militar de Chile de Bisama Cuevas

El hecho que el Angamos haya perdido su cañón de largo alcance tuvo como consecuencia inmediata la paralización de los bombardeos del Callao. La noticia de este hecho incluso fue comentada en el extranjero, como así lo muestra el siguiente despacho para el New York Herald desde Panamá fechado el 4 de enero de 1880:

“… La escuadra chilena que está al frente del Callao, no ha bogado con mucha fortuna últimamente. El famoso cañon Armstrong del “Angamos” reventó el 11 de Diciembre, é igual fracaso sobrevino al cañon de 200 libras del “Huáscar”. La pérdida del “Angamos” es un verdadero desastre, pues él era una formidable pieza de artillería. La recamara del cañon voló en pedazos llevándose delante á varios hombres, entre ellos, según dicen, a Mr. Slater, representante, de la casa que fabricó la pieza. El “Angamos” siguió hacia el sur para ser compuesto. Los chilenos han perdido dos lanchas a vapor en los últimos ataques contra el Callao, y sufrido pérdidas considerables entre muertos y heridos”. (7)

Como se lee, el despacho también se refirió a la pérdida de dos lanchas chilenas, que fueron la “Janequeo” y la “Fresia”, en los combates del 25 de mayo y 6 de diciembre de 1880 respectivamente. La noticia del cañón del “Huáscar” se refiere a la siguiente comunicación que el capitán de fragata Carlos Condell, comandante de dicho blindado chileno, escribió al Comandante en Jefe de la escuadra chilena:

“Tengo el honor de poner en conocimiento de V.S. que con motivo de los últimos disparos hechos con los cañones de la torre de este monitor el 11 del corriente, cuando en cumplimiento de la orden de V.S. hice uso de uno de ellos con carga máxima contra el monitor “Atahualpa” i lanchas enemigas, se resintieron las sobremuñoneras del cañon de la derecha, apareciendo, como V.S. ha tenido lugar a notarlo, dos rasgaduras en cada una de ellas, lo que, a mi juicio, hace peligroso el uso de los cañones antes de cambiarlas.

En el cañon de la izquierda, aunque no existe el mismo grave daño, puede notarse en una de ellas indicios de rasgaduras, la que aumentará, sin duda, al usar igual carga.

Con motivo del lamentable suceso ocurrido el 11 del presente a bordo del crucero “Angamos”, creo oportuno llamar la atención de V.S. sobre la mui poca confianza que merece la nueva artillería que monta este monitor, sobre todo cuando principia a notarse los mismos efectos destructores que dieron tan fatales resultados; un caso parecido en este buque, a mas de la pérdida de vidas, destruiría, a mi juicio, la torre, inutilizando el principal elemento de ataque i defensa con que cuenta este monitor, pues si en el “Angamos” no fueron de mayores proporciones los efectos destructores, es por no haber encontrado el menor obstáculo al desaparecer el cañon, pero no sucedería lo mismo en una torre que opondría poderosa resistencia a los gases de la pólvora i partes del cañon.

Creo, asimismo, la conveniencia de suspender, por ahora, los bombardeos parciales, pues el uso frecuente de cargas máximas, únicas con que se puede ofender a la Dársena fuera de tiro, destruye lentamente el material, consiguiendo mui inciertos resultados en nuestro favor en cambio de perjuicios consiguientes al constante uso de un sistema nuevo de cañones que somos los primeros en experimentar i que tan pésimo resultado se ha obtenido. En consecuencia, después del accidente ocurrido al “Angamos”, i sin atreverme a determinar definitivamente las ventajas o desventajas que ofrece el nuevo sistema de cañones, nos queda el derecho de juzgarlo según nuestro criterio, sin dejar de tomar todas aquellas precauciones conducentes a evitar mayores desastres, concluyendo con que debe hacerse uso, lo menos posible, de la carga de 90 libras, la que se necesita para bombardear al enemigo, quedando fuera del alcance del tiro de este” (8).

Al día siguiente del combate, el capitán de fragata Oscar Viel, comandante de la división naval chilena que bloqueaba el Callao, formó una comisión conformada por los comandantes de la “Pilcomayo” y el “Angamos”, Carlos Moraga y Luis Ángel Lynch, además del ingeniero 1° de este último buque, David Glover, para que informen la causa de la pérdida del cañón. Ese mismo día esta comisión escribió su informe, en donde expresaba que era difícil determinar inmediatamente una explicación científica y que el cañón entero no hizo explosión, sino que entero despareció en la dirección de la culata, dejando solamente el anillo de los muñones (9).

El contralmirante Stirling, Jefe de la escuadra británica en el Pacífico, solicitó al comandante chileno Viel permiso para extraer del fondo del mar el cañón del Angamos y entregarlo a Chile una vez concluida la guerra, permiso que le fue otorgado (10).

Debido a este incidente, la empresa Armstrong ofreció reemplazar el cañón del “Angamos” por otro de la misma clase sin costo alguno para Chile y también enviaba por su propia cuenta al ingeniero Slater para hacer una inspección de dicha artillería que dicha empresa había vendido a Chile (11).


Notas
(1) Clements Markham, The war between Peru and Chile, 1879-1882, pp. 220-221. Londres: 1882.
(2) Instrucciones para el uso I conservacion de la artillería Armstrong de marina i costa de c.b.i.c.c. i del cañon Krupp de 21 cents. para batería de costa, pp. 79-83.
(3) Idem, p. 82.
(4) Periódico El Peruano, 13 de diciembre de 1880.
(5) Francisco Yábar, Fuerzas Sutiles y la defensa de costa en la Guerra del Pacífico, pp. 546-547. Lima: 2001.
(6) Pascual Ahumada Moreno. 1887. Guerra del Pacífico, recopilación completa de todos los documentos oficiales, correspondencias y demás publicaciones referente a la guerra que han dado a la luz la prensa de Chile, Perú y Bolivia, conteniendo documentos inéditos de importancia, Tomo IV, p. 279.
(7) Pedro José Calderón. La Guerra del Pacífico y los dos sistemas de monopolio y libre cambio, p. 63. New York: 1881.
(8) Ahumada, Op. Cit., T. V, p. 86. Oficio de Condell al Comandante en Jefe de la escuadra del 15 de diciembre de 1880.
(9) Ídem, pp. 85-86.
(10) Ahumada, Op. Cit., T. IV, p. 280. Oficio de Riveros al Ministro de Guerra i Marina en campaña del 25 de diciembre de 1880.
(11) Ahumada, Op. Cit., T. VI, pp. 39-40. Oficio de García de la Huerta al Comandante en Jefe de la escuadra del 26 de marzo de 1881.


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