sábado, 4 de septiembre de 2010

Lo que le conviene a Chile


Por Hugo Ramírez Canaval, Contralmirante ( r )

Cuando hace unos días supe que el presidente Correa había anunciado que Ecuador se adheriría a la Convención del Mar si es que el Congreso lo permitía, tuve dos pensamientos: el primero fue que esa decisión sería el resultado de la “rogadera” de los chilenos con su tradicional falta de escrúpulos y poca vergüenza en el afán de “no perder” una controversia ante los peruanos, en la que saben que no tienen la razón y van a perder.

El otro pensamiento fue que pronto comenzarían a salir los “amigos de Chile”. Esos que se quedaron con las ganas de lograr que el Perú adhiera. Les va a resultar fácil decir: “Si Ecuador adhiere, ¿por qué no el Perú?”, y con ese argumento saca del clóset de los cachivaches el tema de la adhesión del Perú que con tanto empeño estuvieron trabajando varios de los miembros de la defenestrada Comisión Consultiva de Relaciones Exteriores, sabiendo que dañan al Perú y, lo peor, que ayudan a Chile.

Debo explicar por qué digo que los abanderados de la adhesión del Perú a la Convención ayudan a Chile. Sucede que de los tres países —Perú, Ecuador y Chile— que con la Declaración de Santiago de 1952 salimos a anunciar al mundo que estábamos unidos en la tesis de las 200 millas de mar soberano, Chile se retiró en 1997 para adherir a la Convención del Mar. Pero Piñera dice que “hace 60 años que mantienen una posición coherente…”. ¿Qué pasó?

Recordemos, estimado lector, que en 1986 por primera vez el entonces canciller peruano Allan Wagner planteó oficialmente a Chile la necesidad de sentarse a conversar sobre la delimitación marítima. Los chilenos nada respondieron y 11 años después se presentaron a la ONU para anunciar su adhesión a la Convemar, en 1997.

El hecho es que en esos 11 años creyeron encontrar que la única “solución” para no tener que afrontar el asunto de la delimitación era adherir, porque había 3 artículos (15,74.4 y 83.4) que le daban la posibilidad de mantener el estatus si es que el Perú también adhería… ¡El Perú tenía que adherir! Para eso estaban los “amigos de Chile”, que, además, esperaban ser nombrados en las diferentes comisiones de la Convención.

Estos comenzaron a trabajar abiertamente a partir del 2001, cuando Chile vio que tendría que afrontar las conversaciones, debido a que el Perú había acudido a las NNUU oficialmente, planteando que no existía un tratado de límites marítimos entre el Perú y Chile.

Por eso, esperaba yo que pronto saldrían esos “amigos de Chile” a mover el asunto de la adhesión, ya que Ecuador está por adherirse si su Congreso lo permite, pero lo raro es que un ex canciller ha salido —el primero— a agitar el cotarro. Seguramente debe tener las mejores intenciones. Ya están saliendo también los empeñosos miembros de la defenestrada Comisión Consultiva de Relaciones Exteriores, como lo esperábamos. Respetando las ideas de todos y cada uno de ellos, debo reclamarles que se acostumbren a citar los artículos que respaldan sus afirmaciones. Como los peruanos no conocen el articulado de la Convemar, a veces se dan excesos…

El ex canciller Dr. Ferrero Costa ha dicho: “El gobierno ecuatoriano parece haberse convencido de que la Convemar reconoce adecuadamente la soberanía marítima de Ecuador hasta las 200 millas sin que sea necesario insistir en un mar territorial de 200 millas…”.

El gobierno ecuatoriano solo está cediendo ante las rogatorias de Chile. Los ecuatorianos saben que la Convemar les quitaría —como a todos los estados ribereños— la soberanía que ya no es soberana ni en las 12 millas. Por eso es que hasta ahora no se adherían.

Estimado lector, le cuento que el Art. 2.3, dice que “la soberanía sobre el mar territorial se ejerce con arreglo a esta Convención”; el 56.1 (a) sostiene que en la ZEE el Estado ribereño tiene “derechos de soberanía”, no habla de “soberanía”; el vocero de la ex Comisión Consultiva de RREE dice que en la zona económica exclusiva existe “soberanía modal”.

Entre otras cosas, comenta también el Dr. Ferrero: “Al no estar en la Convención, el Perú deja de participar como miembro de la Autoridad Internacional de los Fondos Marinos”. Con relación a esta afirmación, transcribiré lo que escribí y se publicó el 1.o de abril del 2007 en estas mismas páginas de LA RAZON, con relación a declaración similar del Dr. Valle—Riestra.

Decía: “La Autoridad Internacional de los Fondos Marinos (Art. 156 y siguientes) está constituida por todos los firmantes y tiene un órgano principal que es la Asamblea, la cual decide por 2/3 los asuntos de interés de los miembros (también tiene un consejo formado por 36 miembros elegidos por la asamblea). Como todos los firmantes quieren venir a pescar en nuestro aún no depredado rico mar, cualquier reclamación del Perú tendría 148 votos (ahora ya son 160) en contra, ¿o no?”.

Hemos leído declaraciones personales del presidente del Instituto del Mar. Son parte de las que esperábamos. Aunque dice: “Afirman expertos de la Marina”, no es la opinión de la Marina. Son oficiales retirados que —como hago yo— opinan a título personal. Sobre el titular que sostiene: “Incorporación a la Convención del Mar no implica pérdida de soberanía”.

El entrevistado es autor de eso de que en la zona económica exclusiva —entre las 12 y las 200 millas— se dispone una soberanía modal. ¡Insisto en que una soberanía modal no es soberanía! Y si “la soberanía sobre el mar territorial se ejerce con arreglo a esta Convención”; además, tendremos que adecuar nuestras leyes. Entonces, ¿cómo puede afirmar que “la incorporación a la Convención del Mar no implica pérdida de soberanía”? La Razón, 01.09.2010

La Convemar en el tema de la delimitación marítima con Chile no tiene importancia

Los mismos sectores políticos logreros del pasado vuelven a la carga para empujar al país a firmarla

Por Herbert Mujica Rojas

Cada cierto tiempo despiertan con las fauces siempre hambrientas por ocupar puestos y responsabilidades, honores y nombramientos de toda laya y que presumen se harán efectivos luego de empujar la adhesión del Perú a la Convención del Mar. La Nación ha invocado a la Convención del Mar y al derecho común para sustentar el poderío de su demanda a Chile ante la Corte Internacional de Justicia de La Haya, es decir, en forma categórica ¡no necesitó firmar el acuerdo internacional para formular la justicia de su posición! ¿A cuento de qué algunos oportunistas pretenden envolver al Perú en una lucha fratricida, estéril, sospechosa, cuando la tarea impostergable del tiempo presente es la disciplina en el frente externo?


Hagamos memoria. Apenas un lustro atrás y luego de una campaña millonaria por radio, prensa escrita y televisión, con pescaditos y gráficos, el gobierno anterior pretendió enfilar al país hacia la suscripción de la Convemar y ¡simplemente fracasó! Decían que aquella nos premunía de mejor base legal y demás expresiones usuales para orlar, como todo en Perú, el contrabando. Sin embargo, el entonces pretendiente presidencial Alan García advirtió que su partido no compartía en manera alguna semejante posición. Tan es así que, como se ha dicho, el contencioso en La Haya se hizo a posteriori sin la tan manida suscripción de la Convemar.

El país reaccionó con indignación. No bastó el alud de propaganda en los medios de comunicación. No hubo forma de persuadir a vastos sectores mayoritarios de las bondades, supuestas o reales, de la Convemar. ¿Qué pretenden ahora los mismos sectores majaderos y logreros al volver a la carga con la resobada cantinela?

Es imposible que tirios y troyanos dejen de contemplar un escenario externo encrespado en que otros países sí se mueven con activa dinámica y a diario. ¿Es que los burócratas pretenden anteponer sus intereses ocupacionales a los intereses nacionales del Perú entero? En momentos de guerra solo hay una palabra de orden: ¡unidad! Y la suma de todos constituye la garantía de una caminata serena y equilibrada por los escenarios en que se pelea. Hundir al país en discusiones sumamente ociosas es dividirlo y fragmentarlo con repercusiones que solo favorecerían a terceros. ¿O es aquello lo que pretenden los incordiantes inoportunos de adhesiones inútiles?

En fecha, algo lejana ya, el 7-3-2004, en el artículo Convención del Mar, Chile y delimitación marítima http://www.voltairenet.org/article120685.html, escribí lo siguiente y sobre una circunstancia casi calcada a la actual:

“Desde hace años venimos escuchando a unos contrabandistas que nos han dicho en todos los idiomas que la delimitación marítima con Chile requiere ‘necesariamente’ de la adhesión del Perú a la Convención del Mar. Y todo lleva a la conclusión de que no es así. Si hay que arreglar la frontera oceánica con el país del sur, debemos hacerlo con algún tratado o convenio bilateral, exclusivo, recíproco y equitativo. La superchería de la Convención del Mar merecerá otra discusión y otras consideraciones, pero para este particular de nuestra relación con Chile ¡no tiene la mínima importancia!

Por tanto, ¡se cae estrepitosa y calamitosamente! el tigre de papel que matrimoniaba delimitación marítima con Convención del Mar. ¡De ahora en adelante considerar siquiera esta posibilidad no es más que un timo o un engaño de esos que son tan comunes en la historia del Perú!

Y quienes han construido esta mentira como un argumento deben revisar muy bien lo que dicen, porque la realidad es más fuerte que las campañas que impulsa la fundación Ford y su ONG en el Perú y todos los lacayos que trabajan contra el país, su institucionalidad e historia. Que no se mencione a la Convención del Mar en declaraciones recientísimas demuestra, por lo menos, que a nadie interesa ese tratado para manejar lo que los chilenos consideran cerrado y los peruanos no, ¡de ninguna manera!”.

(*) Tomado de la web: http://www.voltairenet.org/article166699.html

viernes, 27 de agosto de 2010

Villarán ofrece un canal y una radio municipales


SIGUE CON DISPARATADAS PROPUESTAS



LIMA |
Propuesta polémica. Durante un foro con los candidatos al municipio de Lima organizado por la Univerdidad Científica del Sur, Susana Villarán, de Fuerza Social, adelantó que de ser electa implementaría un canal de televisión y una radio municipales para promover actividades culturales.

"Lima debe ser una ciudad educadora y usar sus espacios públicos para difundir mensajes, entre ellos El Metropolitano. También, a través de una televisión y una radio municipal públicas, tener instrumentos de educación y participación", señaló tras afirmar que estas propuestas -en su eventual gestión- merecerían la reorientación del presupuesto edil.

NO CUADRA. Al respecto, Cecilia Blume, especialista en gestión pública, señaló que dicha propuesta es "ilegal e inconstitucional" porque atenta contra el rol subsidiario del Estado, contemplado en la Constitución.

"Está prohibido que un municipio tenga un canal con recursos públicos. La ley señala que allí donde hay un privado que pueda prestar este servicio (de tv) no tiene por qué gastarse los dineros públicos. La lógica es que se gaste en servicios básicos", indicó.

Además, añadió que más allá del aspecto legal, crear un canal demanda muchos recursos logísticos y de personal, por lo que calificó la iniciativa de "una locura".

"La plata se debe gastar en servicios básicos. Esto no es Suiza, es Lima, y no todos somos millonarios. Además, si ya existe un Ministerio de Cultura, no creo que sea el rol de un alcalde fomentar la cultura", comentó Blume.

Por su parte, el ex presidente del Instituto de Radio y Televisión del Perú (IRTP), Eduardo Bruce, afirmó que no está de acuerdo con que un municipio controle un canal porque "eso huele a manejo político".

"Simpatizo con la aparición de canales sobre el tema urbano en Lima, pero no uno manejado por un alcalde, porque la tentación de manejar los contenidos a favor del alcalde de turno es muy grande", expresó.

Bruce estimó que aunque no hay una cifra exacta, el mantenimiento de un pequeño canal no demandaría menos de $100 mil mensuales de presupuesto.

Fuente : El Correo

Ejército peruano plantea reflotar buque chileno Covadonga

El comandante general del Ejército, Otto Guibovich, coincidió con la propuesta de Ollanta Humala, quien pidió que la Covadonga sea reflotada para ser canjeada por el ´Huáscar´.

El comandante general del Ejército, Otto Guibovich, sostuvo que está a favor de reflotar el buque chileno "Covadonga", hundido en el mar peruano durante la guerra del Pacífico que enfrentó a Perú y Chile en el siglo XIX.

"A mí me interesa muchísimo que podamos recuperar la Covadonga que está hundida en mar peruano; creo que sería interesante poder rescatarla", dijo Guibovich este viernes a la agencia oficial Andina.

El oficial subrayó que en ese conflicto "también hubieron acciones heroicas que deberíamos recuperar y recordar".

Chile mantiene como trofeo de guerra en el puerto de Talcahuano el buque "Huáscar" que fue capturado a Perú en la guerra.

La propuesta de Guibovich se hizo en momentos en que el líder opositor Ollanta Humala propuso que la "Covadonga" sea reflotada para ser canjeada por el "Huáscar".

La nave chilena fue hundida el 13 de setiembre de 1880 frente al puerto de Chancay, 100 km al norte de Lima, por peruanos que dejaron un bote cargado de explosivos que al ser izado por la tripulación chilena estalló provocando el hundimiento.

El tema del "Huáscar" saltó al primer plano luego que en una reciente visita a Lima el ministro chileno de Defensa, Jaime Ravinet, dijera que, de producirse un pedido peruano para devolver el barco, trataría el tema sobre la base de haberse generado condiciones de confianza mutua, al ser consultado por la prensa.

Sobre el "Huáscar", el general Guibovich dijo que se deben "encontrar vías de integración más fuertes entre todos los países".

"Vivimos en un mismo barrio y no nos podemos mudar y creo que es más inteligente buscar vías de integración mas allá de las pequeñas diferencias que podamos tener" con Chile, precisó. AFP

miércoles, 25 de agosto de 2010

Las Fuerzas Armadas se unirán a la Policía en lucha contra la delincuencia

García al promulgar leyes de cadena perpetua, restricción de beneficios y flagrancia

En una ceremonia en la sede de la Séptima Región Policial para promulgar las leyes que aprueban la cadena perpetua, restringen los beneficios penitenciarios y amplían a 24 horas la detención policial por delitos flagrantes, el presidente Alan García anunció que las Fuerzas Armadas también combatirán la delincuencia y su renuncia a la seguridad policial que se le asigna.
El mandatario sostuvo que la Policía requiere el apoyo de las Fuerzas Armadas, y esta puede colaborar porque “la defensa nacional es la defensa espiritual y de la seguridad de la población”.
García indicó que cuando se requieran “grandes rastrillajes” para hacer retroceder y amedrentar el ánimo delincuencial, se requerirá del “respaldo y apoyo de las Fuerzas Armadas”. El mandatario señaló que es momento de pensar en la reconversión hacia un policía permanente, cuyos efectivos trabajen 8 horas diarias. Señaló que la propuesta de un aumento progresivo de salario en 5 años, debe aplicarse para motivar el retorno al régimen de 8 horas diarias y todos los días, y aquellos que opten por éste, puedan recibir el incremento “desde ahora”. Las leyes En esta ceremonia, se aprobó la norma que restringe los beneficios penitenciarios de semilibertad y libertad condicional para quienes incurren en un nuevo delito en un lapso menor de 5 años, es decir, sean reincidentes. De igual forma, en el caso de que el inculpado cometa un nuevo delito con habitualidad, esta habitualidad constituye una circunstancia agravante, de modo que tampoco de aplicará los beneficios penitenciarios. La modificatoria señala también que en las modalidades agravadas previstas en la ley, el interno redime su pena mediante trabajo o educación a razón de un día de pena por siete de labor efectiva o estudio. Según la norma aprobada por el Congreso, la habitualidad en el delito constituye circunstancia agravante. El juez aumenta la pena hasta en un tercio por encima del máximo legal fijado para el tipo penal, salvo en las modalidades agravadas de los delitos previstos, en cuyo caso se aumenta la pena en una mitad por encima del máximo legal fijado para el tipo penal hasta la cadena perpetua, sin que sean aplicables los beneficios penitenciarios de semilibertad y liberación condicional. En esta circunstancia, no se computan los antecedentes penales cancelados, salvo en las modalidades agravadas de los delitos antes señalados. Flagrancia La otra norma establece que la Policía podrá detener sin mandato judicial a quien sorprenda en flagrante delito, es decir, cuando es descubierto en plena comisión del delito, y también cuando acaba de cometer el hecho punible y es descubierto. Asimismo, serán detenidos los que, tras haber sido identificados en la comisión de un delito por el agraviado o un testigo, o por un medio audiovisual, sean encontrados dentro de las 24 horas de producido el delito. De igual manera, quienes sean encontrados dentro de las 24 horas con efectos o instrumentos procedentes del delito, los que hubieran sido empleados para cometerlo, o con señales en sí mismo o en sus ropas, lo que indique su probable autoría o participación en el delito. Seguridad a funcionarios De igual modo, el mandatario hizo una exhortación a los miembros de la Policía para que realicen un “trabajo redoblado” en favor de la seguridad ciudadana, y a los jueces y fiscales a fin de que se pongan “del lado de la sanción” contra los delincuentes, hizo García, al promulgar las dos leyes que permitirán enfrentar la criminalidad en el país. El mandatario también dispuso “cortar quirúrgicamente” por la mitad el número de efectivos que prestan seguridad a los funcionarios públicos, a fin de que salgan a las calles a devolver la tranquilidad a la población. “Si tenemos que comenzar por el presidente de la República, aquí hago renuncia a cualquier seguridad y a cualquier asistencia uniformada, el último de los uniformados que me acompañe que salga a las calles a defender a la población, yo sabré defenderme a mí mismo”, expresó en el acto que contó con la presencia del ministro del Interior y altos mandos policiales. Dijo que ha llegado el momento de que la Policía, en los meses que restan al Gobierno, y preparando la llegada del próximo para facilitar su trabajo, dedique todo el tiempo posible a reforzar la seguridad ciudadana en las calles de Lima y de todo el país. Sostuvo que los miembros de Policía, y los funcionarios públicos, no pueden pedir la confianza de la sociedad si no ofrecen resultados mayores, y tampoco pueden exigir mejores salarios y condiciones si no demuestran su trabajo. Jueces Asimismo, dijo que la lucha contra la delincuencia y la criminalidad no sólo requiere del trabajo de la Policía, sino también de los jueces y fiscales, a quienes pidió ponerse del lado de la sanción y aplicar con severidad las normas. “Si no quieren, señores jueces, señores periodistas, que haya delincuencia en el Perú, pónganse del lado de la sanción, dejémonos de estar jugando con palabras y aparecer como buenos de la película mientras los malos son los que tienen uniforme, ¿o quieren que la Policía abandone completamente sus uniformes?”, preguntó.

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