miércoles, 1 de junio de 2011

Ollanta Humala y Nadine en Trujillo - Mitin Plaza de Armas 30,000 personas



El Comercio califica de infundios a afirmaciones de Mario Vargas Llosa

Tras la carta que el escritor Mario Vargas Llosa envió al director del diario El Comercio desautorizándolo de publicar su columna “Piedra de Toque”, el director de ese medio, Francisco Miró Quesada Rada, persiste en su contumacia y niega lo que es evidente: haber convertido a todos los medios de su grupo en maquinaria de propaganda en favor de Keiko Fujimori y contra Ollanta Humala.

Tras ver los contenidos diarios de El Comercio, Perú.21, El Trome, Perú.21, Cosas, Gestión, Peru.com, Canal 4, Canal N, cualquier ciudadano puede advertir la grotesca parcialización del grupo El Comercio-Lan Chile contra Ollanta Humala, violando elementales nociones de ética, como lo señaló Vargas Llosa.


Pese a las pruebas, Miró Quesada llegó al extremo de calificar de “mentiras” las críticas del escritor, y se hace el que no entiende, reduciendo el problema al diario El Comercio, que en su favoritismo no llega a los extremos de Perú.21, convertido en un verdadero pasquín, pero que por ejemplo negó publicar comunicados de Gana Perú, o de sus canales, cuyos comentaristas arremeten contra Ollanta Humala en una verdadera campaña de miedo y desinformación, llegando al extremo de despedir a periodistas independientes.

Miró Quesada publica esta carta hoy:

El premio Nobel de Literatura Mario Vargas Llosa ha decidido no seguir publicando en El Comercio su columna quincenal “Piedra de Toque”, distribuida por el diario “El País”, de España. Ha tomado esta decisión pese a que sus opiniones han sido siempre respetadas y publicadas; opiniones que incluso llegaron a atacar al grupo El Comercio.

Rechazamos rotundamente los malintencionados infundios y su intención de descalificar a este Diario, al que acusa sin base, de tratar de impedir “de cualquier forma que gane Ollanta Humala la presidencia”, el candidato al que ahora apoya y por el cual exhorta a votar.

Jamás las discrepancias políticas, como lo pueden atestiguar nuestros lectores, han afectado ni afectarán nuestro compromiso con la independencia, la veracidad y la pluralidad. Seguiremos firmes con nuestra línea editorial, democrática y defensora de los valores y la unidad de los peruanos; la cual no está sujeta a intereses personales o grupales, ni a los vaivenes y adhesiones políticos súbitos.

En el actual contexto político, crispado y polarizado, resulta inoportuno y penoso que los intereses políticos y la coyuntura hayan desembocado en una carta cargada de mentiras. El Comercio rechaza enfáticamente estos infundios de un personaje del que se esperaría un comportamiento a la altura de las circunstancias que el Perú reclama y necesita en estos momentos.

En estas, como en todas las elecciones, El Comercio ha mantenido su sólido compromiso con el sistema democrático, publicando las Agendas de Gobierno, organizando mesas redondas, debates presidenciales, además de audiencias vecinales, regionales y sectoriales, en los que han participado todos los grupos políticos, democrática y pluralmente.

Nuestra página editorial, además, está abierta a columnistas de las más diversas tendencias.
Nosotros no somos los que hemos cambiado: Nuestro compromiso sigue siendo con el país, la democracia y con el respeto a la libertad, el pluralismo y la tolerancia que el sistema político garantiza.

Francisco Miró Quesada Rada
Director

Mafias gobernarían el Perú junto a Keiko Fujimori

Siniestros grupos buscan asegurar negociados

Por José Suarez Danós*

La candidata Keiko Fujimori presentó el 16 del presente ante la prensa peruana al estadounidense republicano Rudolph Giuliani, ex alcalde de Nueva York durante el gobierno de George Bush, como aquél personaje que sería “su asesor político” contra la delincuencia común —caso fuere gobierno—.

Y ello no en mérito a su eficiencia -que por demás es rebatida-, tampoco porque la realidad social del Perú y de la ciudad de Nueva York sean semejantes, ni menos aún, que ese nombramiento se haya debido a una estrategia electoral ó a un equívoco por fama alimentada sólo de propaganda.

Esa designación de campaña sería la punta de la madeja para comenzar a sospechar —dada la mala reputación del “asesor” y su entorno político—, que caso salir electa la candidata Fujimori el principal problema que al parecer se le presentaría al Perú en cuanto al delito no lo constituiría en sí la delincuencia común, sino el otro mayor problema, del crimen organizado para saquear al Estado.

Ese que es el delito de “cuello y corbata” de grupos de interés corruptos y mafias internacionales —y que ya tuvo contactos anteriores con el gobierno de Alan García—, se temería que a futuro se constituya en un poder cuyo accionar podría ser dirigido con amplia libertad desde el mismo palacio de gobierno, cual otro brazo del poder, ó quizá como los auténticos brazos del poder, después de maniatar los de un gobierno títere de la Fujimori.
Estas hipótesis se fundamentarían en el hecho, que poco a poco mafias y personajes non sanctos ajenos a la disputa política nacional, se han venido aunando “solidariamente” para “apoyar políticamente” a Keiko Fujimori —entre ellos Giuliani—, a poco tiempo de iniciarse la campaña para la segunda vuelta electoral. Las características de éstas, harían que el Estado Peruano necesite no de “un asesor” como el norteamericano, sino de un cuerpo policial similar al conformado en 1930 en los EE. UU. por Eliot Ness y “Los Intocables”, que se encargue de combatir a las mafias nacionales y extranjeras que se enquistarían en la presidencia de la República, dada la afinidad de la candidata con ellas y por el hecho de haber recibido de sus cuotas de apoyo durante la campaña —que no son gratuitas—.

En tanto la altamente profesional policía nacional, a pesar de hallarse afectada por el premeditado y neoliberal abandono económico-operativo de los gobiernos de Alejandro Toledo y Alan García —visualizando la privatización del orden público—, se dedicaría a combatir tal como siempre a la clásica delincuencia común, incrementada a raíz de la inacción gubernamental de estos mandatarios para “crear el problema privatizador”.
Acuciosas investigaciones periodísticas —peruanas y extranjeras—, más denuncias efectuadas por colectivos de residentes peruanos en el exterior, así como investigaciones especiales realizadas por fuentes adicionales en otros países del continente, dan cuenta principalmente de tres siniestros grupúsculos de apoyo a Keiko Fujimori en su campaña electoral. El primer apoyo provendría de la nacional “yakuza peruana”, integrada casi en su mayoría por personajes peruanos con antecedentes penales que integraron el gobierno de su padre Alberto Fujimori, en combinación con otros grupos de filiación aprista radicados en Miami, que estarían previendo un hipotético “asilo político” de Alan García en los EE.UU. —sólo si ganara el candidato Humala-, para el momento en que el mandatario tuviera que rendir cuentas al Perú de su funesto mandato -y otros casos pendientes—. El segundo apoyo sería el proporcionado por “la conexión estadounidense” ó “Miami Vice”, de conformación variopinta que integra a ex funcionarios políticos del gobierno de George Bush, miembros del partido republicano de los EE. UU —Giuliani y Kuczinsky entre ellos—, el “IRI” (“Instituto Republicano Internacional”) en alianza con el USAID –la cara “buena” de la CIA actuando sobre la ONPE-, miembros políticos de la mafia cubano-estadounidense, terroristas cubanos asilados en los EE. UU. ligados a la CIA, miembros de la golpista ultraderecha venezolana empeñada en derrocar del poder al presidente de Venezuela —“asilados políticamente” en los EE.UU. y en el Perú—, y grupos de peruanos residentes en Miami, ligados al actual gobierno. Y finalmente la tercera sería “la dina de los dueños de Chile”, ligada a grupos de poder económico de Chile y a sus empresas subsidiarias en el Perú, que comprende grupos de comunicación social peruanos, mega-empresas chilenas –y en cuyo accionariado se encontraría hasta el actual presidente Piñeira-, más empresarios limeños y otros personajes fujimoristas prófugos de la justicia peruana por casos de corrupción desde el año 2000, con “asilo político” en Chile y con extrañas facilidades para desarrollar actividades político-partidarias —a pesar de su status—. A todo lo anterior se sumaría, el también anticonstitucional e ilegal “apoyo oficial” que estaría desplegando el actual mandatario Alan García y algunos entes de su gobierno, en auspicio a la candidata Keiko Fujimori, motivo por el que García inclusive ha sido denunciado el 25 del presente ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos de la OEA —y de la que poco se espera por su dependencia del gobierno de los EE.UU.—. Los diarios “La Primera” y “La República” del Perú han sido los únicos medios de prensa que destacándose del resto —la “Falsimedia” peruana—, han descrito ampliamente a lo largo del período de campaña electoral de los candidatos, a los grupos, personajes y el funcionamiento mismo, de los “apoyos solidarios” a la Fujimori, tanto el desplegado por la “yakuza peruana”, como el que similarmente vendría proporcionando el gobierno de Alan García. Desde el exterior, el periodista e investigador canadiense Guy Allard y colectivos peruanos de prensa alternativa residentes en los EE.UU., han sido los primeros en alertar sobre los intrincados vericuetos del “apoyo” de “la conexión estadounidense” con el fin de reafirmar sus oscuros intereses en el Perú hasta el 2016 —previo triunfo de la Fujimori—. Este apoyo se oficializó e hizo público el 18 de Mayo en los EE.UU. —antes era encubierto—, en una “alegre” reunión llevada a cabo en medio de agradables cervezas y la entonación de “nacionales” valses peruanos, en el restaurante “El Chamán” de la ciudad de Miami. Este hecho fue ratificado inclusive por “La Voz de América”, órgano oficial de prensa del gobierno de los EE.UU. El abanderado de ese “apoyo” es un viejo conocido del Perú, el mexicano-estadounidense Roger Noriega, ex Sub-Secretario de Estado de los EE. UU. para América Latina —especie de Virrey criollo para países latinoamericanos—, sindicado de auspiciar el terrorismo de derecha en países del continente, y el cual exhortó a “los peruanos” concurrentes, a “votar por Keiko Fujimori porque es la candidata de la democracia y la institucionalidad” y “no caer en la trampa Castro-chavista de Humala” —en clara injerencia foránea que Alan García no rechazó—. Evitó por supuesto referirse, respecto a los “negociados” comunes de “la conexión” en el Perú, tal como el previsto de la seguridad “modelo NY” de Giuliani y el del rentable gas de la región Camisea, que usufructúa desde el 2001. Noriega es de triste recordación para la opinión pública peruana, por las declaraciones públicas que efectuaba en 1996 en medio del conflicto armado Perú-Ecuador en pro de los intereses de los EE.UU., las cuales en lugar de llamar a la paz, extrañamente fustigaban por igual a ambos países a proseguir y ahondar la guerra fratricida que se originó en 1995. En cuanto a “la dina de los dueños de Chile”, ha sido el diario peruano “La Primera” el medio de prensa que se ha encargado de develar una a una, las intrincadas relaciones económicas y hasta familiares existentes entre estos grupos de interés, que con el “Plan Sábana” vienen actuando en contra de la población nacional para manipularla a través del que sería su portavoz mediático —el Grupo “El Comercio” ó “Falsimedia” peruana— e inducirla a votar en favor de la candidata Fujimori. La alianza para que comulguen juntos en este objetivo tan disímiles grupos de interés y mafias que sostienen al “sistema”, hacen entrever de la preocupación de éstos, ante la negativa de la población para asimilar otro embuste como el de Alan García; que a su vez “existen graves problemas” para introducir un nuevo “caballo de Troya” a la presidencia del Perú —la Fujimori—; y que la opinión electoral hasta el momento, les es adversa tal como lo fue en la primera vuelta comicial. Pero el problema auténtico que no se quiere reconocer, es que “el sistema no da para más” en el sentir de la “democracia real” y en el de la voluntad soberana de todos los pueblos del mundo. * suariquez@hotmail.com

Japonesa Keiko Fujimori Higuchi prioriza Japón y Chile

El contrabando social y étnico de una intrusa mujer de sangre japonesa pura que postula a la presidencia se agrava no sólo porque ella, si llega al poder, va a seguir las líneas maestras del corrupto gobierno de su padre Alberto Kenya Fujimori Fujimori, sino que, además, según entenderemos, va a actuar como representante de intereses de países extranjeros, incluyendo Chile, país violador del derecho internacional, que agredió al Perú y que es incansable en su propósito de robar territorios.

Japón

Los verdaderos nexos de Alberto Kenya Fujimori Fujimori con el Japón se conocieron después de su fuga al Japón y renuncia a la presidencia del Perú. Si Keiko Fujimori Higuchi dice que el mejor gobierno de la historia del Perú es el de su padre y que la mejor Constitución es la asquerosa Constitución fujimontesinista de 1993, resulta lógico pensar que si es elegida presidenta ella va a realizar muchos faenones perjudicando los intereses del Perú.

En el caso particular del gas, Keiko Fujimori Higuchi bien pudo criticar la exportación del gas, puesto que Alberto Kenya Fujimori Fujimori no modificó los contratos para permitir la exportación del gas; esto sucedió en otro gobierno. Nos preguntamos entonces por qué Keiko Fujimori Higuchi guarda silencio en este tema, si desde su cargo de congresista podría haber ganado votos en el pueblo prometiendo rectificar la corrupta modificación del contrato. La explicación es simple: ya es de conocimiento público que nuestro gas —expropiado en beneficio de un consorcio extranjero por la traición de malos peruanos— se vende a precio vil a Japón, que con el cierre de centrales nucleares generadoras de electricidad necesita enormes cantidades de gas.

Por supuesto que a Keiko Fujimori Higuchi no le preocupa nada que hayamos sido despojados del control de nuestra riqueza gasífera; al contrario, con el recurso secuestrado y en manos de empresas extranjeras se puede hacer toda clase de faenones; a Keiko Fujimori Higuchi le interesa que los peruanos sigamos privados del control de nuestras riquezas naturales. Consecuentemente, a ella le parece muy bueno que acá tengamos el gas escaso y caro (nos cuesta como si fuese importado); no le importa que muchos industriales peruanos hayan visto frustradas sus aspiraciones de consumir gas peruano a precios razonables. Lo que interesa vitalmente a Keiko Fujimori Higuchi es asegurar el abastecimiento de gas peruano al Japón en grandes cantidades… ¡qué amas de casa peruanas ni empresarios peruanos, el Japón está primero!

Chile

Fiel a su línea de llevar adelante todo lo que hizo su padre contra el Perú y contra los peruanos, Keiko Fujimori Higuchi —la “peruana” de pasaporte y japonesa de sangre, genes y corazón— tiene especial consideración por Chile, país enemigo del Perú. Recordemos que fue Alberto Kenya Fujimori Fujimori quien durante su gobierno facilitó el ingreso de empresas chilenas al Perú, y dio vía libre para que el estado chileno mediante testaferros comprara tierras agrícolas del Perú.

En la mente de Alberto Kenya Fujimori Fujimori los campesinos peruanos son indignos de tener acceso a la tierra peruana —¡qué atrevimiento!—, porque quien merece la tierra peruana es Chile, que en el momento oportuno alegará derechos territoriales y nos hará la guerra, como a Bolivia. Aquí nuevamente se debe interpretar el silencio y en general la conducta de Keiko Fujimori Higuchi. ¿Por qué siente ella tanta cólera y rabia por Ollanta Humala? En primer lugar porque es peruano y se atreve a disputar a la argolla japonesa de los Fujimori el derecho de gobernar el Perú.

Pero además de eso hay otro motivo que explica el odio de Keiko Fujimori Higuchi contra Ollanta Humala. El enemigo chileno —con la complicidad de políticos, diplomáticos y militares peruanos— se ha metido a Tacna y está usurpando 36 000 m2 de tierra tacneña colindante con la línea fronteriza. Ollanta Humala no sólo ha opinado contra este robo sino que hace tres años organizó con ciudadanos tacneños una marcha al punto Concordia. Pese a que la caminata se hacía en territorio peruano, la policía del gobierno aprista interrumpió la marcha, con lo cual quedó en evidencia que el gobierno aprista había cedido a Chile esa porción de nuestro territorio .

Esa conducta patriótica de Ollanta Humala es lo que no le perdona Keiko Fujimori Higuchi, quien va a trabajar intensamente al servicio de Chile para aumentar la presencia chilena en el Perú y convertir a nuestro país en colonia económica de Chile. Por esta razón Keiko Fujimori Higuchi nunca toca, entre otros, los siguientes temas:

—Triángulo de Tacna en poder de Chile;
—Exportación de gas peruano a Chile;
—Cielos abiertos para Chile;
—Tierras agrícolas peruanas en manos del estado chileno.

Todo esto pasa cuando en mala hora tiene ambiciones de poder una persona extraña al Perú, hija de un corrupto preso por sus delitos. La patria es como una persona querida que no podemos nunca dejar en manos de seres extraños y peligrosos. Ya lamentamos los desmanes que cometió el delincuente Alberto Kenya Fujimori Fujimori durante su gobierno; no esperemos que su hija entre de presidenta para maltratarnos a nosotros y a nuestro país. Es una extranjera peligrosa.