jueves, 21 de octubre de 2010

ANTAURO HUMALA - DEFENSA NACIONAL PERÚ















Cristina Kirchner invita a presidente García a realizar visita de Estado a Argentina en marzo próximo

El ministro de Relaciones Exteriores de Argentina, Héctor Timerman, dijo hoy haber entregado una invitación de la presidenta de Argentina, Cristina Fernández de Kirchner, al Mandatario del Perú, Alan García Pérez, para que realice una Visita de Estado a ese país en marzo próximo.
Fue durante la cita que tuvo el canciller argentino con el Jefe del Estado en Palacio de Gobierno, en la que también dialogaron sobre la agenda estratégica entre ambas naciones.

Timerman dijo que la visita de García a Argentina permitirá fortalecer las relaciones bilaterales y reafirmar los lazos históricos de amistad.
Asimismo, el Canciller argentino confirmó que la presidenta Cristina Kirchner visitará Perú en marzo de 2011 a fin de participar en la III Cumbre América Latina - Países Árabes, que se realizará en Lima.
Comentó que durante el encuentro también le expresó al Mandatario la importancia que tiene la comunidad peruana en Argentina, en especial la contribución que nuestros connacionales hacen a ese país y “lo bienvenidos que son ellos allá”.
“Hicimos un repaso de temas puntuales de la agenda que vamos a desarrollar con el canciller García Belaunde.”

Timerman destacó el amplio conocimiento que tiene el presidente García de la realidad argentina, pues dijo que intercambiaron un análisis del desarrollo político de ambos países.
“Fue un encuentro entre representantes de dos países, más que amigos, hermanos.”
La cita se inició a las 09:00 y concluyó a las 10:00 horas en la Sala de Embajadores.
Participaron de la reunión el ministro de Relaciones Exteriores del Perú, José Antonio García Belaunde; y los embajadores de ambos países, Pedro Alessando Darío y Judith de la Mata.

García exige a Chile devolverle la salida al mar a Bolivia

Un contundente rechazo a la histórica usurpación territorial boliviana perpetrada por Chile realizaron los presidentes de Perú, Alan García, y de Bolivia, Evo Morales, en la ciudad de Ilo durante la firma de un protocolo complementario al acuerdo que permitió la cesión sin soberanía de la zona conocida como “Boliviamar” en 1992.

García Pérez invocó a La Moneda hacer justicia con La Paz devolviéndole su cualidad marítima, y afirmó que su país no será un obstáculo en el diálogo bilateral que sostienen los gobiernos altiplánico y sureño en el marco de la agenda de 13 puntos, que incluye la demanda boliviana de una salida soberana al océano Pacífico.
“Invocamos que el diálogo bilateral (boliviano-chileno) conduzca a la recuperación de la justicia que es para Bolivia tener una salida (al mar). Es injusto que Bolivia no tenga una salida soberana al océano. No queremos ofender a nadie, pero si queremos que la justicia se abra paso, y con la justicia ni se teme ni se ofende, porque es la verdad, recuperemos pues la verdad de la historia”, afirmó el Mandatario peruano en el relanzamiento de las relaciones bilaterales boliviano - peruanas.

García aseguró que su país jamás será un obstáculo en el diálogo bilateral entre La Paz y Santiago que debe conducir a que Bolivia recupere su salida soberana al mar, porque a juicio de Perú es necesario que la nación boliviana retorne a las costas del Pacífico. “Como lo dije en 1990, Perú jamás será un obstáculo en el diálogo bilateral que debe conducir a que Bolivia recupere su salida soberana al mar, jamás. Y más allá de eso, el Perú sabe que es necesario que Bolivia recupere su salida soberana al mar, no es un país que haya nacido como Suiza, mediterráneo, es un país que perdió un componente esencial de la naturaleza”, manifestó.

El gobernante peruano declaró que Bolivia necesita el respaldo de sus vecinos de la región para hacer un frente común en defensa de un derecho irrenunciable, como es su salida soberana al mar. Tarde o temprano Por su parte, el presidente Evo Morales dijo que “Bolivia va a retornar tarde o temprano con soberanía a las costas del Pacífico, porque es algo irrenunciable”. Perú renovó así por un periodo de 99 años, la zona franca marítima, aunque sin soberanía, que otorgó a Bolivia en 1992 en el puerto sureño de Ilo y suscribió una serie de acuerdos para afianzar los vínculos entre ambos países. Morales destacó la firma de un protocolo complementario al acuerdo que permitió la cesión de la zona conocida como “Boliviamar” en 1992. “Este acuerdo acerca a Bolivia hacia la recuperación de una salida al mar con soberanía gracias a la voluntad del Gobierno y pueblo peruanos. Debido a una etapa de infortunio y por una guerra, Bolivia perdió su salida al mar”, manifestó. “Sólo nos falta la soberanía marítima, aunque sabemos que esa solución no es responsabilidad de Perú, estos acuerdos abren a Bolivia la puertas intercontinentales para el comercio mundial”, anotó. Morales afirmó que los acuerdos logrados con Perú son “históricos, inéditos y singulares para dos países vecinos y hermanos que siempre estuvieron unidos por su cultura e historia”.

Las exportaciones bolivianas, especialmente de minerales, podrán salir por Ilo con facilidades de libre tránsito y en mejores condiciones hacia los mercados externos. En la Zona Franca Industrial y Económica Especial a favor de Bolivia, ahora podrán instalarse industrias de este país para el mercado externo y depósitos francos para almacenar las exportaciones e importaciones bolivianas. 99 años El protocolo también renovó por 99 años el uso de la zona franca turística también conocida como “Boliviamar”, en la que se podrá construir un muelle deportivo y de pesca, y amplió su área de 2 kilómetros cuadrados hasta los 3,58 kilómetros cuadrados. Asimismo, recoge una “cooperación de calidad superior” entre las marinas de guerra del Perú y Bolivia, con el establecimiento en Ilo de un anexo de la Escuela Naval boliviana, además de la autorización a los buques de la armada boliviana a navegar en Ilo con fines de cooperación e instrucción.

MEF pone en riesgo seguridad y defensa nacional

Buscan cercenar gran parte del presupuesto de la defensa y eliminar régimen especial de pensiones en FF AA y PNP

Por Víctor Robles Sosa (*)

En medio de la batahola electoral y de la euforia por el merecido Nobel a Mario Vargas Llosa, ha quedado relegado el debate sobre el proyecto de ley de presupuesto general de la república 2011, una propuesta que, de ser aprobada tal cual, pone en riesgo la seguridad y la defensa nacional.
El proyecto, elaborado por el ministerio de Economía y Finanzas (MEF), cercena gran parte del presupuesto de la defensa y elimina el régimen especial de pensiones de los miembros de las Fuerzas Armadas y la Policía Nacional.

Es preocupante que se haya formulado la propuesta sin haber escuchado antes las opiniones del ministerio de Defensa y del ministerio del Interior. Esto supone que el MEF ignora las políticas de estado en materia de defensa nacional, o las conoce pero no las entiende. En un discurso que pronunció al ser condecorado por la Marina de Guerra, el ex ministro Rafael Rey reveló que decidió renunciar cuando conoció el proyecto de presupuesto del MEF para su Sector, pero no lo hizo porque tenía que defender los decretos contra la persecución penal a los militares. Rey precisó que el MEF pretende que de los 850 millones de soles que se necesita para aumentar sueldos y financiar a la Caja de Pensiones Militar Policial (CPMP), 771 sean tomados del presupuesto de Defensa: 651 millones de la partida de bienes y servicios, y 120 millones de la de remuneraciones, lo cual pone en riesgo la seguridad y la defensa de nuestro país. El recorte de la primera partida obligaría a reducir los fondos para alimentación, a tal punto que estos alcanzarían para alimentar al personal militar sólo durante 23 días, a razón de S/. 6.2 por persona por día. Los fondos para uniformes alcanzarían apenas para atender al 16 % del personal, situación que obligaría a reducir el número de efectivos. La reducción también impediría mantener los nuevos equipos y además tendría que cancelarse los programas de entrenamiento y capacitación del personal encargado de operarlos.

Todo lo avanzado en materia de defensa en los últimos años se perdería. De otra parte, el alto riesgo de vida y las restricciones que tienen los militares y policías por la naturaleza de su carrera hacen necesario que estén sujetos a un régimen especial de sueldos y pensiones. Ellos están a disposición del estado las 24 horas del día. A diferencia de los civiles, tienen limitados ciertos derechos constitucionales, como el de elegir su lugar de residencia, trabajar solo ocho horas al día, o realizar trabajos libremente por su cuenta. El Estado garantiza el derecho a la vida y a la integridad física de todos los ciudadanos, pero los militares están obligados a morir en cumplimiento del deber cuando las circunstancias lo exijan. El punto es cómo hacer para que el régimen salarial y pensionario de las FFAA y PNP no sea una carga económica excesiva para el Estado.

En lo que respecta a las remuneraciones, el Gobierno puede recurrir al Fondo de Contingencia del Tesoro para ejecutar el 2011 la nueva escala de haberes aprobada por la Comisión Especial de Alto Nivel que designó. Y para el futuro se debe crear un mecanismo de financiación, tal vez un porcentaje del canon minero o del gas, como ha propuesto el vicepresidente Luis Giampietri. En materia de pensiones el tema de la cédula viva quedó resuelto en 1975, cuando se creó la CPMP para que ésta, y no el Estado, se encargue del pago de las pensiones de los militares y policías. La Caja debía invertir sus fondos y generar así las ganancias que le permitan pagar las pensiones, como lo hacen las AFP, pero hoy no tiene fondos para hacerlo, está quebrada. Está en quiebra porque el Estado incumplió con depositar los aportes que le obliga la ley, y porque malos directivos se llenaron los bolsillos con el dinero de la Caja. La deuda del Estado asciende a S/.1.300 millones. Si el Estado no puede honrar esa deuda por limitaciones fiscales, podría hacerlo con bonos que la Caja utilizaría para “palanquear” financieramente inversiones altamente rentables. Con las ganancias, la CPMP saldría de la quiebra, después honraría los bonos y se los devolvería al Estado. La única carga que quedaría para el Estado sería el pago a los jubilados de la cédula viva, que están en extinción. Esto sería más manejable, y en un caso extremo podría fijarse topes a las pensiones más altas.

Por lo expuesto, el Congreso de la República debe rechazar el proyecto de presupuesto del MEF. Se debe solucionar el problema salarial y pensionario de las FFAA con criterio de justicia, pero siempre cautelando nuestra Defensa. (*) Periodista y analista político

El monitor Huáscar ¿reliquia binacional?

Víctor Andrés García Belaunde *

La guerra entre el Perú y Chile empezó el 5 de abril de 1879 y concluyó el 20 de octubre de 1883. Duró exactamente cuatro años, seis meses y quince días. Al capitán de navío Miguel Grau le tocó sostener la campaña naval con el Huáscar, que él, con su arrojo y valor, convirtió en una nave de leyenda.
La construcción del monitor Huáscar fue realizada en Londres en el astillero inglés Laird & Brothers de Birkenhead en los primeros meses de 1865 y al cabo de un año la obra quedó concluida. La historia de los monitores es, con algunas lamentables excepciones, gloriosa y digna de ser recordada. El USS, entre otros, fue el buque blindado de la armada de los Estados Unidos que en la famosa batalla de Hampton Roats (9-3-1862) se enfrentó al acorazado CSS Virginia, que estuvo durante la Guerra de Secesión al servicio de los Estados Confederados. El término monitor deriva de la defensa de los puertos, y fue diseñado inclusive para navegar en ríos, todo bajo la inspiración de las necesidades de la guerra civil norteamericana.

El Huáscar contaba con dos cañones de 10” (300 libras) de la marca Armstrong, protegidos por una torre giratoria blindada con planchas de fierro de 5½” de avancarga y otra que para ser movida requería de dieciséis hombres, faena dura que demandaba un cuarto de hora. Dos cañones más, de 40 libras y una ametralladora Gatling instalada en el palo trinquete, que durante el combate de Angamos fue manejada por el guardiamarina Carlos Benjamín Tizón, conformaban su armamento. La torre tenía 6.60m. de diámetro y detrás de ella estaba la cabina de mando del comandante, protegida por planchas de acero. El blindaje de la nave era variado: en el centro de 4½”, en los extremos de 2½” de proa a popa y 3½” en la línea de flotación. Desplazaba 1,130 toneladas, medía 200 pies de eslora (largo), 35 de manga (ancho), 16 de calado en popa y 15 en la proa. Sus carboneras podían recibir hasta 300 toneladas, lo que le daba una autonomía fuera de puertos de diez días. Contaba con cuatro embarcaciones, entre ellas una lancha a vapor y su dotación estaba constituida por 200 hombres, entre oficiales y tripulantes.

El Huáscar levó anclas de Liverpool en las primeras semanas de enero de 1866, recaló en el puerto de Brest y más tarde, con la fragata Independencia, largaron amarras el 26 de febrero. Comandaba el monitor el capitán de navío José María Salcedo (Concepción, Chile, 1809-) y a la fragata Aurelio García y García (Lima,1834-Callao, 1888). Arribaron a la isla de Cabo Verde y continuaron la navegación a Río de Janeiro, donde llegaron el 1º de abril. Como se notaron vías de agua en ambas embarcaciones, se procedió a su inmediata reparación y emprendieron la ruta de Punta Arenas, Ancud, Valparaíso y de allí enfilaron al Callao. En el diario El Peruano del 17 de julio de 1866 fue publicado el informe “Costo del vapor de torreón Huáscar”. El total pagado fue de 81, 247 libras esterlinas, precio en el que estaba incluido el del buque (71 mil libras) y los gastos adicionales por armamento, municiones, armas de mano, fletes, etc. Iquique Durante el combate en la bahía de Iquique el 21 de mayo de 1879 los artilleros fallaron, por lo que Grau tuvo que recurrir al espolón. Para este propósito ordenó a los fusileros de las guarniciones que hicieran fuego sobre la cubierta de la Esmeralda y acercó su nave.

A causa del golpe cayó sobre la cubierta el comandante Arturo Prat, el sargento Juan de Dios Aldea y el soldado Atanasio Canave. El diario La Opinión Nacional del 8 de enero de 1880 dijo que el marinero Mariano Portales “fue uno de los primeros en atacar a los pocos tripulantes de la Esmeralda, que por efecto del espolonazo cayeron sobre la cubierta del Huáscar en Iquique; fue el quien dio muerte al comandante Prat”. Falleció, decía José Rodolfo del Campo, corresponsal de El Comercio, a consecuencia de un hachazo en la cabeza. A Arturo Prat lo reemplazó en el mando el teniente Luis Uribe Orrego (1847 – 1914). En el tercer espolonazo Grau hundió a la citada embarcación y ordenó recoger a los 62 náufragos. En la nave peruana se lamentó la muerte del teniente segundo Jorge Velarde (Lima 1856,-Iquique, 1879). Al sur de Iquique se estaba combatiendo entre la fragata Independencia a cargo del capitán de navío Juan Guillermo More (Lima, 1836-Arica, 1880) y la goleta Covadonga, que mandaba Carlos Condell (1843-1887), hijo del escocés Federico Condell y de la peruana Manuela de la Haza, hermana de los famosos marinos del mismo apellido. More había cometido el error de meterse entre los arrecifes y encalló la nave en la zona conocida como Punta Gruesa.

A diferencia de Grau, el comandante chileno ordenó disparar contra los náufragos. El Huáscar entró al Callao el 8 de junio y regresó a cumplir su cita con el destino un mes después. En su campaña capturó al transportes Rímac el 23 de julio, lo que produjo en Chile una fuerte conmoción de carácter político y la caída del jefe de la escuadra Williams Revoredo. El Huáscar en Angamos El combate empezó a las nueve de la mañana; pero tres cuartos de hora después un cañonazo disparado desde el blindado Cochrane cayó en la torre de mando del Huáscar y mató a Grau y a su ayudante el teniente 1º Diego Ferré. Elías Aguirre, el segundo a bordo, asumió el mando del monitor ya seriamente averiado por el fuego enemigo y con bajas en su dotación. Acosado, intentó usar el espolón, recurso extremado que no pudo concretar, porque una granada hizo impacto en el buque y terminó con su vida. Quedaron heridos Manuel Melitón Carbajal (Lima, 1845-1935), afectado en un ojo, y con una pierna y el brazo izquierdo inutilizados. También Enrique Palacios Mendiburu, con la mandíbula inferior descolgada y 17 heridas múltiples que le causaron el tétanos traumático, que lo llevó a la muerte, observación realizada por el médico peruano doctor Eduardo Sánchez Concha cuando le hizo la autopsia a bordo del vapor Coquimbo al ancla en Antofagasta. Y Gervasio Santillana (Huanta, 1853-Inglaterra, 1907), con fuertes golpes en la cabeza y en uno de los pulmones. Esta situación obligó al teniente 1º José Melitón Rodríguez a hacerse cargo del Huáscar y al caer él fue reemplazado por el teniente 1º Pedro Gárezon.

Con toda razón, el historiador venezolano Jacinto López llamó, al cargo de comandante, el “puesto de la muerte”. Y en verdad que lo fue porque en el también denominado “combate de los comandantes” cada uno de los oficiales asumió su responsabilidad lleno de coraje, patriotismo y conciencia de su pronta desaparición. Gárezon, rodeado por la flota chilena, inutilizado el monitor, con muertos y heridos, decidió hundir la embarcación para evitar que cayera en poder del enemigo; y ordenó al alférez Ricardo Herrera de la Lama la apertura de las válvulas, disposición que transmitió al primer maquinista Samuel Mac Mahon. Ninguno de los oficiales sobrevivientes entregó su espada; aun heridos, tuvieron fuerza para incorporarse y arrojarlas al mar. Una escena de desolación vieron los chilenos al abordar el Huáscar: en la cubierta, en las cámaras, en los salones y en los camarotes, todo era una carnicería. Miembros humanos despedazados, sangre y cascos de granada eran testimonio de lo encarnizado de la lucha. De Grau solo quedaron el pie derecho y una tibia que fueron enterrados en Mejillones al día siguiente, así como los restos de todos los demás caídos en el combate.

El Huáscar chileno
El Huáscar en poder del enemigo se enfrentó el 22 de febrero de 1880 en Arica al monitor Atahualpa. En esa acción de armas murió el capitán de fragata Manuel Thomson (Valparaíso 1839-Arica 1880). El Huáscar siguió viviendo pero sin alma, porque ya no tenía a su comandante y desde entonces no fue sino una sombra del pasado. En 1885 trataron de modernizarlo y en 1891 fue utilizado en la guerra civil y aunque después continuó en servicio, terminó anclado en Talcahuano hasta convertirse en pontón. Nave histórica, en 1924 se organizó una colecta pública con el propósito de restaurarla y a lo largo del tiempo fue sometida en varias ocasiones a otras reparaciones. En 1951 – 1952 el contralmirante Pedro Espina Ritche, jefe de la base naval de Talcahuano, lo convirtió en lo que es ahora: un museo flotante. Junto a la torre se lee en una placa: ¡Visitante, descúbrete! Tres comandantes rindieron su vida sobre la cubierta de este viejo monitor. En la misma placa se lee también: Tú que admiras el valor y comprendes el sentido del sacrificio, recoge un momento tu espíritu ante el altar de los héroes que con su sangre escribieron las páginas más bellas de la historia naval de Chile y el Perú. ¿El Huáscar debe continuar siendo un trofeo, o convertirse en una reliquia binacional? Quizá se deba incluir en la galería de retratos que exornan las cámaras de la nave a los oficiales peruanos que combatieron en esa memorable jornada. ¿Debe ser hundido para evitar que siga siendo un elemento de discordia? ¿Podríamos solicitar que nos lo devuelvan? El Huáscar es un trofeo de guerra y no nos corresponde demandar su retorno a la patria; el recuerdo de su gloria es suficiente para todos los peruanos, porque el “Huáscar” estará siempre en nuestro sentimiento que es y continuará siendo imborrable. Sin embargo, cabe recordar que muchos países han devuelto objetos capturados en guerra.

En nuestro continente, los vencedores de la guerra de la Triple Alianza (previa a la Guerra del Pacífico) Uruguay y Argentina, han procedido a devolver trofeos de guerra a la vencida República del Paraguay. Grandezas de esos países difícilmente encontraremos en Chile, pues siempre su actitud ha sido mezquina y nada generosa, a pesar de los grandes beneficios obtenidos con la victoria que usufructúa hasta el presente. *Congresista de la República

Gobierno retrasa ascensos de altos mandos para lograr reducción de Fuerzas Armadas

Sacan a jefe de Recursos Humanos del Mindef por oponerse

En vista de que todas las bancadas del Congreso se negaron a aprobar el proyecto de Presupuesto 2011, si se insiste en eliminar la cédula viva y recortar los gastos esenciales del Ministerio de Defensa, el Poder Ejecutivo anuló la convocatoria de ascensos en las Fuerzas Armadas, que estaba programada para la semana pasada, reprogramándola para el 19 de noviembre.

Como informó LA RAZÓN la semana pasada, se realizaron reuniones entre miembros de la Célula Parlamentaria Aprista con el jefe del Comando Conjunto de las FFA Francisco Contreras, así como altos funcionarios de Defensa, Interior y el MEF, a fin de lograr un consenso para llevarlo al pleno del Parlamento. Allí los congresistas oficialistas llegaron a un acuerdo con los sectores militares y policiales, de votar en contra de las disposiciones finales, que eliminaban completamente el régimen de cédula viva, así como restringían los ingresos a las escuelas de suboficiales y recortaban más de 700 millones de soles para las operaciones en el VRAE, así como vigilancia de fronteras y servicios básicos.

Sin embargo, la idea del gobierno central sería reducir los gastos de algún modo, para lo cual se pretendería reducir la cadena de mando, por medio de la postergación de los ascensos. Sin consultar al Sistema de Defensa Nacional –como estipula el reglamento– se cambió de fecha el proceso, que iba a iniciarse los días 9, 10 y 11 de octubre.

Descuidan fronteras
Para esto, se ordenó el cese del general EP Julio Luna Loayza, quien estaba a cargo de la Dirección General de Recursos Humanos del Mindef, y se oponía a esta medida, porque obligaría a la desactivación de unidades. De esta manera, quedarían sin vigilancia más de 2,500 kilómetros de frontera de la selva peruana, a pesar de que informes de Inteligencia confirmaron que el narcoterrorismo proveniente de Colombia está creciendo en la zona del río Putumayo. Estos recortes presupuestales fueron planificados desde que Mercedes Aráoz (entonces ministra de Economía) lo informara al presidente Alan García –a mediados de agosto. Tanto Rafael Rey (Defensa) como Octavio Salazar (Interior) aceptaron, siempre y cuando se mantuviera la operatividad de las FFAA y condiciones mínimas de trabajo en la PNP.

Economistas y diplomáticos Pero el tema se volvió álgido luego de que Aráoz incluyera en el proyecto de Presupuesto 2011 –a espaldas de los ministros mencionados– las cláusulas que eliminaban los derechos pensionarios y dejaban sin financiamiento funciones claves de estos sectores. Estas “movidas” se iniciaron luego de que Rafael Rey dejara este sector, y fuera reemplazado por Jaime Thorne. Entre los nuevos asesores de Defensa han ingresado la economista Graciela Ortiz, quien está supervisando los manejos presupuestales. Como si fuera poco, el viceministro de Políticas para la Defensa, Rafael Aíta, también ha dejado el sector, y en su reemplazo ingresaría un diplomático, quien desconoce los mecanismos particulares de las FFAA.

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